En un bol poner todos los ingredientes menos la sal, desmenuzando previamente la levadura en la harina. Amasar con las manos y cuando ya llevemos 5 minutos de amasado añadir la sal y terminar de amasar durante otros 5 minutos.
Dejar reposar 15 minutos la masa y bolear para que tenga buena forma; colocar en una bandeja de horno, forrada con papel, aplanar con las manos y poner a fermentar en un lugar cálido, lejos de corrientes de aire y tapado para que no forme costra.
Cuando haya aumentado de volumen, hacer un pequeño hoyo en el centro y volver a fermentar de la misma forma. Cuando ya veamos que la masa ha subido, cocer en el horno a 190º-200º C durante 20 minutos aproximadamente. Dejar enfriar antes de consumir.
Un pan delicioso, muy sencillo de hacer y muy agradecido. Las mujeres marroquíes lo hacen a diario.