Patatas fritas, nachos y chips: cuáles son la mejor opción y en qué fijarse al comprarlos
Viernes, 27 de Febrero de 2026
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Los aperitivos salados ocupan la parte más alta de la pirámide alimentaria y su consumo debe ser ocasional. Revisar la cantidad de sal, evitar aditivos innecesarios y apostar por listas de ingredientes más simples puede ayudarte a hacer una elección mucho más saludable.
En la parte más alta de la pirámide alimentaria se encuentran, junto a otros productos no básicos, los aperitivos salados. Su consumo tiene que ser ocasional debido a su composición nutricional poco saludable, pues en general son muy salados y muy grasos. Pero no todos los productos son iguales: algunos (pocos) son incluso buenos.
Se ha comparado el etiquetado y la composición de más de 300 productos, entre los que se encuentran las patatas fritas (clásicas, de churrería, onduladas, paja y otros), patatas fritas con sabores (con 15 tipos de sabores diferentes), nachos clásicos, nachos con sabores (6 diferentes), patatas chips (a base de masa de patata, en 13 categorías ) y aperitivos vegetales (principalmente de verduras y legumbres). Los resultados de este estudio han demostrado que, en general, no son una buena elección. Pero si se lee bien la información que aparece en el etiquetado se puede realizar una buena o muy buena elección en nuestra compra. A la hora de elegirlos, hay una serie de aspectos que hay que tener en cuenta.
En general, son productos muy salados, ya que de media aportan un 1,1 g de sal por 100 g de producto. En los casos más extremos, el contenido en sal supone el 80% de la cantidad máxima diaria recomendada para este nutriente (5 g).
Pero también es posible encontrar productos con contenidos bajos en sal, sobre todo en el caso de las patatas fritas clásicas, sin sabores y de los nachos, que tienen un contenido medio en sal más bajo (0,9%). Además, hay productos sin sal añadida.
En algunas listas de ingredientes se cuentan hasta 11 aditivos. Se trata sobre todo de potenciadores de sabor (el glutamato o E621 es el más común) y colorantes, aditivos cuya función tecnológica es meramente estética: dar sabor y color, no ayudan en la conservación del producto.
En OCU recomiendan evitar aquellos productos con este tipo de aditivos. Por suerte, el estudio ha demostrado que es posible darles esquinazo, ya que hay nachos, patatas fritas y chips con sabores que no llevan aditivos.
Tras una reevaluación por parte de la EFSA, no se ha renovado la autorización de 8 aromas de humo por sus posibles efectos sobre la salud. Esto significa que, a partir de junio 2026, se prohibirá su utilización en estos productos. En la lista de ingredientes, no se pueden identificar estos aromas, ya que aparecen bajo la denominación genérica de 'aroma de humo'. En 16 productos del estudio se ha encontrado “aroma de humo” en la lista de ingredientes y en todos los casos corresponden a productos con sabores (no solo de jamón).
Pero, como ocurre con la sal y los aditivos, también aquí es posible encontrar productos aromatizados sin este tipo de sustancia.
Como todos los aperitivos salados, el consejo es consumir este tipo de productos de forma ocasional y en cantidades reducidas.
La información que aparece en el etiquetado es un gran aliado a la hora de elegir. Busca una lista de ingredientes lo más corta posible, con un contenido en sal lo más bajo posible, sin aditivos ni sustancias que se añaden a los alimentos ultraprocesados y sin aromas de humo.
De todos modos, no hay que olvidar que hay otros productos que pueden ser una alternativa mejor para acompañar la bebida en el aperitivo: encurtidos tipo pepinillos, cebolletas o berenjenas, e incluso palitos de verdura.
El análisis está basado en la Escala Saludable de OCU. Teniendo en cuenta su composición, ingredientes, equilibrio, etc. el galardón de Mejor Composición recae en dos productos:
Los totopos son lo que llamamos nachos: una masa de maíz frita. Los nachos son, en realidad, el plato elaborado a partir de totopos, queso y guacamole.

A raíz de la reevaluación que la EFSA ha realizado de los aromas de humo, y que ha concluido que pueden tener efectos nocivos en la salud, tienen que ir dejándose de utilizar en los productos de alimentación. Estos aromas de humo se encuentran sobre todo en las patatas fritas sabor jamón, aunque no únicamente. Como principio de precaución, lo mejor es evitar productos que contengan estos aromas de humo. Esto no significa que no se puedan consumir patatas sabor jamón, ya que el estudio demuestra que es posible encontrarlas sin aroma de humo (con aroma, sin más).
No todos los vegetales son aptos para elaborar chips vegetales. Se utilizan sobre todo raíces (zanahoria, chirivía, remolacha) o tubérculos (boniato). Si lo que quieres es tomar vegetales en el aperitivo, lo mejor es que te prepares tú mismo palitos de crudité, como zanahoria o apio.

Fuente: OCU
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