Comienza salpimentando la carne de conejo y colocándola en un recipiente amplio. Añade los dos dientes de ajo picados finamente junto con los ajos chascados, el perejil fresco, el romero y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Mezcla bien todos los ingredientes para que la carne se impregne de los aromas y deja marinar durante al menos 30 minutos. Este paso ayudará a potenciar el sabor y a conseguir una carne mucho más jugosa.
Una vez transcurrido el tiempo de reposo, coloca las piezas de conejo en la freidora de aire y cocina a 180 ºC durante aproximadamente 20 minutos. A mitad de cocción, da la vuelta a la carne para que se dore de manera uniforme por ambos lados. Después, aumenta la temperatura a 200 ºC y continúa la cocción durante 10 minutos más para conseguir un acabado más crujiente y apetecible. Cuando esté lista, retira la carne y resérvala caliente.
Mientras tanto, pela las patatas y córtalas en dados medianos. Introdúcelas en la freidora de aire junto con algunos ajos chascados, un chorrito de aceite de oliva y un poco de caldo de pollo o agua para aportarles jugosidad. Cocina a 180 ºC durante unos 20 minutos, removiéndolas ligeramente si es necesario para que se hagan de manera uniforme.
Si tu freidora de aire cuenta con dos compartimentos, puedes preparar la carne y las patatas al mismo tiempo, optimizando así el tiempo de cocinado.
Para terminar, vuelve a introducir la carne de conejo un par de minutos en la freidora para darle un último golpe de calor. Sirve el conejo acompañado de las patatas y disfruta de una receta llena de sabor, aromática y perfecta para compartir.