Cocina en miniatura, pinchos elaborados a pie de barra, platos en carta… las opciones son numerosas en La Cocina de Toño, un restaurante donde las influencias vascas se funden con la mejor materia prima local.
Es uno de los pocos establecimientos de restauración sitos en la Gran Vía salmantina, una “plaza” difícil para la restauración charra por el escaso tránsito peatonal. Sin embargo, ello no supone un obstáculo para Toño, propietario y jefe de cocina, que ha sabido escuchar al comensal adaptando sus posibilidades culinarias a la demanda actual.
Al entrar en la Cocina de Toño una barra de madera repleta de coloridos pinchos fríos da la bienvenida al cliente. Varias mesas y taburetes altos se distribuyen por el espacio para dar cabida a aquellos que les guste el tapeo ágil y desenfadado, sin la formalidad que supone sentarse a la mesa en el comedor.
Fotografía: Luis F. Lorenzo
Es aquí, en los aledaños de la barra, donde el cliente por un precio medio de entre quince y veinte euros puede cenar a base de pinchos, que se elaboran bajo previa petición. Clásicos como el Buñuelo de bacalao o el Rabo de toro al vino tinto, que Toño reconoce conservar por su consumado éxito, comparten protagonismo con otros incorporados la última temporada. Entre ellos, destacan la crujiente Albóndiga de cordero con uva y miel y el original Erizo de txangurro al gratén.
Gran peso tiene también el cerdo ibérico con pinchos como la Pluma ibérica con setas o el Ravioli de manitas con salsa vizcaína y lechuguitas, éste último ganador del Concurso de Pinchos 2007 de la Asociación de Hostelería de Salamanca.
Por otro lado, las medias raciones o cocina en miniatura, a disfrutar en barra o en el comedor, secundan la línea marcada en las tapas, aunque con elaboraciones aún si cabe más cuidadas y con materias primas de excepción. Dos grandes de este apartado son el pez mantequilla con arroz meloso de setas, delicado y en su justo punto, y las Cocochas de bacalao con berberechos, un plato originario de Martín Berasategui, gran amigo y compañero de fogones de Toño.
Esta holgada oferta culinaria se completa con una carta de raciones para compartir (Embutidos ibéricos, carnes y mariscos) y con un irresistible repertorio de postres, liderado por la recomendadísima Tarta de queso tostada. Otras interesantes golosinas son la "Torrija con helado de avellana" y la "Leche frita con helado de canela", ambos dulces típicos de Cuaresma.
La afabilidad de Toño y de su mujer, Isabel, al frente de la sala, y una dilatada bodega, con gran variedad de vinos por copas y medias botellas, ponen la guinda a un digno festín gastronómico.
*Además desde hace varios años en la Cocina de Toño se organiza la actividad Cocina con nosotros, en la que un grupo de comensales elaboran un menú junto al jefe de cocina, para después comerlo en el privado del restaurante. (Martes y jueves a las 20:00, precio: 48´30€)
Precio medio: a partir de 20 € (tapas) hasta 35-40 € (a la carta)
Domingo tarde y lunes cerrado (exc julio y agosto: cerrado domingo y lunes mañana
Capacidad: 54 max
Comedor Privado
La Cocina de Toño
Gran Vía, 20 - 37001 Salamanca
Tel: 923 263 977-923 213 603
¿Has visitado este restaurante? ¡Déjanos tu opinión en el espacio para comentarios!