El tradicional Desenjaule del día 8 de septiembre dió el pistoletazo de salida a la cara más castiza de las Fiestas de Salamanca: la Feria Taurina. Durante dos semanas consecutivas amantes y profesionales del astado se dan cita en la Glorieta y sus aledaños para asistir a un espectáculo protagonizado por un prometedor elenco. Eduardo Gallo, El Capea y el ledesmino Domingo López Chaves son solo algunas de las figuras que ya han pisado el albero de la plaza. Y qué mejor manera para celebrar una buena faena que concederse un pequeño homenaje en alguno de los rincones taurinos que salpican nuestra capital…
El Mesón de Gonzalo: Reestructurado y sometido a una profunda redecoración, este restaurante da continuidad a lo que desde mediados del siglo pasado fue un clásico taurino en Salamanca: El Mesón. Regentado a día de hoy por Gonzalo Sendín, tercera generación familiar, incluye en la decoración de su comedor grandes instantáneas taurinas obra del fotógrafo Rafael del Castillo. En su carta extraordinarios ibéricos de Bellota y platos como el Risotto de rabo de Morucha, los asados tradicionales de cochinillo y cordero lechal y el extraordinario Entrecotte de buey a la brasa con patata puente nuevo. Cada año además organiza por estas fechas en su comedor una tertulia taurina a la que son invitados periodistas y destacados personajes taurinos, como Santiago Martín el Viti o Emilio Ortuño.

El Mesón de Gonzalo |
El Albero: su clásico foie a la sartén, sus aromáticas raciones de jamón ibérico cortado a cuchillo, y su Carne de Morucha a la brasa son los platos que desde hace más de dos décadas arrasan en este acogedor mesón. Su sencillo comedor, abarrotado de instantáneas taurinas y con una gran chimenea que hace las delicias de los más hogareños, ha tenido el privilegio de acoger a personajes de la talla de Julio Robles o el Niño de la Capea. Del mismo modo, empresarios y ganaderos del mundillo frecuentan el Albero, pues es un estratégico sitio de paso donde se sienten como en casa. Pero su clientela "VIP" va más allá del ruedo y en su libro de firmas podemos descubrir letras escritas por Julio Iglesias, Manolo García, Alejandro Sanz e incluso la Duquesa de Alba. Un pequeño refugio gastronómico donde muchos paparazzis pueden hacerse su agosto…

Mesón El Albero |
Restaurante Valencia: Uno de los rincones taurinos salmantinos por excelencia, que defiende a capa y espada la cocina tradicional castellana. Sus orígenes se remontan al año 1958, desde entonces el negocio ha pasado de padres a hijos hasta ser regentado en la actualidad por la tercera generación familiar. Como afirma con orgullo José Luis, su actual dueño: “mil ferias podrían hacerse con las figuras del toro que han pasado por aquí”. Y es que son muchos los banderilleros y picadores que han degustado -y continúan haciéndolo- sus estofados de rabo de toro y carrillera de ternera charra. Fotografías de novilleros, un traje de luces, carteles taurinos con más de un siglo de antigüedad y numerosos cuadros que reflejan el duelo en el ruedo, decoran las paredes del comedor e impregnan el lugar de un ambiente típicamente taurino.

Restaurante Valencia |
Mesón La Glorieta: Su proximidad al coso – se encuentra a escasos 50 metros de la ansiada Puerta Grande- lo convierte en uno de los establecimientos más frecuentados durante la Feria Taurina charra. Una clientela habitual, conformada por consagrados matadores salmantinos (Morante de la Puebla, el Capea…) se deleitan con las carnes a la brasa de encina de este mesón, sobre todo con el monumental chuletón de ternera. En otras ocasiones las visitas son más fugaces y basta con un cafecito bien cargado en compañía de la cuadrilla.

Mesón La Glorieta |
Casa Pacheco, ubicado en el municipio de Vecinos, ofrece a sus taurófilos comensales embutidos ibéricos, carrilleras de ibérico, carnes a la brasa y asados en horno de leña. El entusiasmo taurino alcanza cotas altas en este mesón que no ha dudado en dedicar su salón al desaparecido maestro Julio Robles, gran amigo y cliente habitual de la casa. Un espacio decorado con objetos personales del torero, entre ellos algunos vestidos de torear, trofeos taurinos y fotografías que recuerdan sus mejores momentos.
El restaurante Bacab, el Plus Ultra, antaño centro neurálgico de negocios entre ganaderos charros y ya en la provincia, el restaurante El Ruedo (Candelario) y el Mesón Taurino (Villamayor de Armuña), ambos regentados por apasionados del mundo del toro, rematan la oferta gastronómica con más “arte” y “poderío” que brinda Salamanca, cuna del toro de lidia…
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