Esperado estreno de la película 'Mi postre favorito' este viernes 8 de agosto
En la vida, como en la cocina, a veces los mejores sabores llegan al final. 'Mi postre favorito', la nueva joya del cine iraní que se estrena este 8 de agosto en España, es una delicada metáfora sobre los placeres tardíos, la libertad y el deseo redescubierto a los 70 años. Como un buen dulce que se saborea sin prisa, esta película invita a romper rutinas, encender los sentidos y atreverse a saborear lo que parecía prohibido.
Este viernes 8 de agosto de 2025 llega a los cines de España la esperada película 'Mi postre favorito', que relata la historia de Mahin, una viuda de 70 años que vive en Teherán y decide romper su rutina con una inesperada noche de romance, libertad y rebeldía personal.
Dirigida y escrita por Maryam Moghaddam y Behtash Sanaeeha, esta coproducción entre Irán, Francia, Suecia y Alemania fue presentada en la Berlinale 2024, donde ganó los prestigiosos premios FIPRESCI y el Jurado Ecuménico, pese a que a los directores les prohibieron asistir debido a escenas consideradas subversivas por el régimen iraní.
Sinopsis
Mahin, interpretada por Lily Farhadpour, decide dejar de lado la soledad tras 30 años viuda y recuperar su vitalidad. Durante una velada con amigas repleta de ironías sobre la edad y la vejez, conoce a Faramarz (Esmail Mehrabi), un taxista soltero, con quien vive una noche de vino, música y una conexión inesperada.

La metáfora del postre: lo que se saborea tarde, pero se recuerda siempre
En gastronomía, el postre es símbolo de celebración, placer, recompensa. Y esta película lo utiliza como metáfora de todo aquello que nos negamos por miedo, costumbre o represión. Mahin se atreve a preparar su propio 'postre favorito' emocional: salir de casa, bailar, beber vino, y sentir mariposas en el estómago con alguien nuevo. Y todo ello en un contexto —el Irán actual— que castiga duramente estas libertades, especialmente en las mujeres mayores.
La cocina, el vino, la mesa compartida… son escenarios recurrentes en esta historia que habla, con sutileza, del gozo de los pequeños placeres: una receta casera, una copa compartida, una mirada cómplice entre cucharadas de nostalgia.
Reconocimientos y contexto político
La película alcanzó un aplauso crítico unánime (con un 100?% en Rotten Tomatoes) gracias a su humor sutil, actuaciones conmovedoras y retrato íntimo de la vida cotidiana con trasfondo político. Críticos como Peter Bradshaw calificaron la película de "maravillosamente dulce y divertida", subrayando su potente comentario sobre la represión artística bajo regímenes autoritarios.
La producción enfrentó una fuerte censura: la policía iraní allanó el domicilio del montador, confiscaron archivos y se prohibió la salida del país a los creadores, acusándolos de difundir 'propaganda anti-regimen' por mostrar a mujeres sin hiyab, consumiendo alcohol y bailando.