La grosería en la mesa: las faltas más graves a la hora de comer
Quien más, quien menos ha cometido errores de protocolo en la mesa, ya sea por desconocimiento u omisión. Por eso, hemos recopilado algunos de los más evidentes y más graves para no ofender ni al resto de comensales ni al personal. Ojo, no hablamos de convertirnos en expertos de etiqueta, sino de no quedar en ridículo. ¡Tomad nota!

Los codos
¡Ay los codos! En ocasiones no sabemos ni qué hacer con ellos en la mesa, pero apoyarlos, antes, durante y después de la comida es un error. Solo se deben apoyar las muñecas o el antebrazo.
Siempre con ropa
Es menos frecuente, pero sobre todo ahora que hace calor, muchos pueden pensar que comer sin camiseta es de lo más refrescante pero NO. Para el resto de comensales puede llegar a ser desagradable tener esa imagen delante. Y tampoco son válidos los sombreros, las gorras o similares.
Muerte al palillo
Vale, reconocemos que a veces pueden quedarse restos molestos de comida entre los dientes, pero utilizar el palillo para quitarlos delante de todo el personal es asqueroso. Y, ojo, tampoco vale taparse la boca con la mano, seguirá siendo igual de desagradable.

Cuidado con las sopas
En este apartado hay varios puntos que señalar. El primero y más repetido es el de acercarnos al plato para que no se nos caiga nada; debemos llevarlo directamente hasta nuestra boca con ayuda de la cuchara. ¡Para esto no vale colocarse la servilleta a modo de babero!
Otro error de los más frecuentes es soplar las sopas o comidas calientes para que en enfríen. En este punto, lo correcto es esperar a que se enfríe o atempere. Y, aunque a veces sea casi inevitable, es un error mojar el pan en la salsa.
El uso de los cubiertos
Como ya os contamos, los cubiertos no se dejan encima del mantel al terminar, por una razón obvia: lo pondremos todo perdido y, si nos apoyamos, nos mancharemos también. Estos deben descansar sobre el plato cruzados formando una A mayúscula.
Por otra parte, no nos debemos meter el cuchillo en la boca. Aunque lo que hayamos cortado pueda estar muy rico, corremos el riesgo de amputarnos la lengua.

Aunque este apartado realmente tendría millones de recomendaciones, hemos elegido algunos de los errores más frecuentes. Así que, ¡cómo no vamos a hablar de los espaguetis! Es muy difícil cogerlos todos sin mancharnos de salsa -¡prohibidísimo sorberlos!-, pero hay un truco: el tenedor y la cuchara. Utilizando la cuchara sopera como base sobre la que iremos girando el tenedor conseguiremos un bocado compacto.
Unos consejos finales
Vamos con las últimas pinceladas para quedar como unos señores o como unas damas en la mesa: no debemos llenarnos la boca al máximo de comida por mucha hambre que tengamos. Y nunca debemos beber sin habernos limpiado los labios antes si no queremos dejar un sucio rastro en el vaso.
Y, el consejo de los consejos: si queréis que vuestros acompañantes os tengan en estima, no miréis el móvil durante la comida. Es una falta muy grave de respeto que denota falta de interés en la conversación.
¿Creéis que hay errores muy frecuentes que no hemos mencionado? ¡Contadnos!