La dieta recomendada para personas contagiadas de coronavirus
¿Cómo debe alimentarse una persona que ha contraído la covid-19? ¿Hay alguna dieta especial para mejorar el pronóstico de la enfermedad? ¿A qué aspectos debe prestar atención? Mantener una alimentación saludable es fundamental en todas las etapas de la vida, pero cobra una relevancia especial en los momentos de enfermedad. En este artículo explicamos cuáles son las claves frente a la covid-19.
Es necesario seguir una buena dieta durante toda la vida. Pero más aún, si cabe, en tiempos de enfermedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) es clara al respecto: la alimentación es muy importante durante la pandemia de covid-19 porque “lo que comemos y bebemos puede afectar a la capacidad de nuestro organismo para prevenir y combatir las infecciones y para recuperarse de ellas”. De hecho, distintos estudios apuntan que el sobrepeso y la obesidad empeoran nuestras perspectivas si nos contagiamos de SARS-CoV-2, según publica Consumer.
“Aunque ningún alimento ni suplemento dietético puede prevenir ni curar la covid-19, una alimentación saludable es importante para el buen funcionamiento del sistema inmune -agrega la OMS-. La nutrición adecuada también puede reducir la probabilidad de aparición de otros problemas de salud como la obesidad, las enfermedades del corazón, la diabetes y algunos tipos de cáncer”.
¿Qué debo comer si tengo covid-19?
Las recomendaciones básicas de una alimentación saludable son para toda la vida, pero ¿a qué debemos prestar atención si tenemos covid-19? Para las personas con sintomatología leve (aquellas que cursan la enfermedad en casa), el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos ofrece estas pautas:
- Seguir una dieta basada en el consumo de frutas, hortalizas, legumbres, cereales (preferiblemente integrales), frutos secos, carnes blancas y magras, pescados, huevos y productos lácteos. Tanto para cocinar como para aliñar, se utilizará aceite de oliva, si es posible virgen extra.
- Mantener una buena hidratación, en especial en personas mayores y durante los episodios de fiebre. Tomar, al menos 1,8 litros de líquido al día, preferentemente agua, aunque también pueden tomarse infusiones o caldos desgrasados.
- Si existen molestias de garganta, falta de apetito o fiebre, ofrecer purés, cremas, sopas o gelatinas para mantener la ingesta de alimentos y líquido.
- Evitar productos precocinados, comida rápida y en general alimentos muy calóricos, sobre todo en situación de confinamiento donde la práctica de ejercicio físico está más limitada.
- No existen pruebas de que yogures, leches fermentadas, probióticos o prebióticos puedan ayudar a prevenir o disminuir la covid-19.
- Tomar determinadas vitaminas (A, B12, B6, C, D), minerales (cobre, hierro, selenio, zinc) u otros (folatos, espirulina, betaglucano, determinadas plantas o hierbas) no parecen prevenir o tratar la covid-19.
Covid-19, anosmia y ageusia
Además de estos consejos, es preciso tener en cuenta que durante la enfermedad es habitual sentir inapetencia debido a la pérdida de gusto y de olfato. Los trastornos olfativos y gustativos son síntomas prevalentes en la infección leve por covid-19 y, como apunta el Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de la Comunitat Valenciana (CODiNuCoVa), la anosmia y la ageusia puede conllevar una disminución del apetito y empeorar el estado de salud de las personas que padecen coronavirus. Por ello, recomiendan ofrecer platos apetecibles a la vista y al oído como elaboraciones coloridas y alimentos crujientes mientras no se recuperen los otros dos sentidos, para no disminuir las ingestas y, por tanto, nuestras reservas de nutrientes.
“En el caso de aquellas personas enfermas que sí padecen síntomas y que estos les estén impidiendo comer como lo hacen de manera habitual o que incluso les hayan provocado una falta el apetito, es importante estar vigilantes respecto a los alimentos que ingieren y su calidad, así como a los líquidos para evitar casos de deshidratación y desnutrición”, apunta Rafael Birlanga, vicepresidente del CODiNuCoVa.
Ante la falta de apetito, “bien por pérdida de gusto y olfato o también debido al cansancio o la tristeza, es importante realizar comidas frecuentes, de cuatro a seis al día, y poco copiosas. Lo ideal es preparar comidas sencillas con alta densidad nutricional y en poco volumen”, agrega Victoria Martínez, dietista-nutricionista.
Los alimentos de calidad son aquellos que aportan vitaminas y minerales, como las verduras, los de origen proteico, como las legumbres o los pescados azules, huevo y carnes magras, y grasas de calidad como el aceite de oliva o el aguacate. Los productos ultraprocesados, desde luego, no tienen cabida en esta lista.