Brasil veta la producción y venta de foie gras: la alimentación forzada será castigada como maltrato animal
Brasil ha prohibido la producción y venta de foie gras y de otros alimentos elaborados mediante alimentación forzada de animales. La ley entrará en vigor a finales de enero de 2027 y contempla penas de hasta un año de prisión.
¿Qué prohíbe exactamente la nueva ley?
La Ley 15.475/2026 prohíbe en todo Brasil la producción y comercialización de cualquier alimento obtenido mediante alimentación forzada. La medida afecta al foie gras de pato o ganso, tanto fresco como en conserva, pero también a productos elaborados con este ingrediente, como patés, terrinas, mousses o preparaciones enlatadas.
La prohibición no se limita a las granjas productoras: también alcanza a importadores, distribuidores, tiendas y restaurantes que lo vendan o lo incluyan en sus cartas. La norma comenzará a aplicarse a finales de enero de 2027, una vez transcurridos los 180 días establecidos desde su publicación oficial.
¿Cómo se obtiene el foie gras?
El foie gras se produce sometiendo a patos y gansos a una alimentación que no realizan de manera voluntaria. Mediante un tubo u otro utensilio se introducen directamente grandes cantidades de comida en la garganta o el aparato digestivo del animal, por encima de lo que ingeriría por sí mismo.

Esta técnica, conocida como gavage, se repite durante varios días para provocar una acumulación de grasa y aumentar considerablemente el tamaño del hígado. Es precisamente este procedimiento el que la nueva legislación brasileña penaliza como una forma de maltrato animal.
La prohibición tiene un impacto reducido dentro de Brasil, pero ha despertado una preocupación mucho mayor fuera de sus fronteras, especialmente en Francia.
¿Por qué preocupa tanto a los productores franceses?
La decisión ha provocado una fuerte reacción en Francia, donde el foie gras no es solo un producto tradicional, sino también una industria de gran peso económico. En 2025, el país produjo 16.827 toneladas, una cifra que refleja la dimensión de un sector con una presencia destacada en el mercado internacional.
Aunque Brasil representa una parte pequeña de sus exportaciones, los productores franceses temen que la prohibición marque un precedente y anime a otros países a adoptar medidas similares. Su preocupación, por tanto, no se limita a las ventas que puedan perder en el mercado brasileño, sino al posible efecto dominó sobre uno de los productos más representativos de la gastronomía francesa.

¿Puede existir foie gras sin alimentación forzada?
La prohibición también vuelve a poner el foco sobre las alternativas al método tradicional. Una de ellas consiste en aprovechar la capacidad natural de algunas aves para aumentar su consumo y acumular reservas de grasa antes de la migración, sin introducir alimento mediante tubos. Sin embargo, esta producción es limitada, estacional y considerablemente más costosa.
La otra vía llega desde la biotecnología. La empresa francesa Gourmey desarrolla un producto inspirado en el foie gras a partir de células de pato cultivadas, sin necesidad de criar un animal completo ni recurrir al gavage. La compañía presentó solicitudes de autorización en varios mercados y su producto de pato cultivado obtuvo en 2026 autorización para su comercialización en Singapur, aunque en la Unión Europea el proceso regulatorio todavía no ha concluido.
Estas iniciativas todavía están lejos de sustituir a una industria que produce miles de toneladas al año, pero muestran cómo las restricciones al bienestar animal pueden acelerar la búsqueda de nuevas formas de mantener sabores tradicionales sin recurrir a los métodos que ahora cuestiona la legislación brasileña.