El Rincón de San Cristóbal en nuevas manos
Fuente: Hosteleriasalamanca.es
Fotos y texto: Eva González
| Aviso: Aunque la dirección de este portal mantiene publicado este reportaje a efectos periodísticos, el establecimiento del que habla cerró sus puertas en Salamanca. |
Como seguramente recuerden, ya hicimos una visita al Rincón de San Cristóbal hace justo un año. No obstante, volvemos una vez más a este restaurante, pues ha sido recientemente traspasado. Su nuevo dueño es un profesional de la cocina sorprendentemente joven que con valentía e ilusión afronta a solas este nuevo reto.
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Tiene solo veintidós añitos y no hace tanto tiempo que dejó la escuela de Hostelería de Salamanca, sin embargo parece que Agustín lo tenía clarísimo; quería abrir su propio establecimiento en la que ha sido siempre su ciudad. El Rincón de San Cristóbal encajaba perfectamente con la idea de este joven: un lugar espacioso, moderno y céntrico. Su peculiar decoración: a base de hierros oxidados que imitan a una vieja fábrica abandonada, rimaban con la filosofía culinaria que en su cabeza se había gestado.
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Sus creaciones derrochan frescura, juventud y exotismo, llama la atención el uso de frutas frescas en la mayoría de sus platos y el agradable aroma acaramelado que éstas imprimen a cada género. La piña, el mango y la |
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naranja se adentran en el mundo de lo salado para descubrir originales combinaciones que aunque peculiares, resultan realmente gratas al paladar. Sin duda el plato que con mayor intensidad refleja este estilo es la “Ensalada de mango, naranja confitada y láminas de jamón de pato”. No obstante, las “Carrilleras de ternera en salsa dulce de Oporto con superpuesto de piña y boletus edulis” – a las que quitaría un punto de cocción- o el originalísimo sushi, que más adelante les describiremos, también se contagian de los suaves sabores frutales.
![]() Ensalada de mango, naranja confitada y láminas de jamón de pato |
La menta, la cebolla caramelizada, el aroma de vainilla y las esencias de miel acompañan entrantes, como el “Crujiente de farinato con cebolla caramelizada”, pescados, como el “Bacalao confitado a la menta” y carnes, como el “Solomillo de ternera con mermelada de cebolla al aroma de vainilla”.
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En fin, una carta que germina en los fundamentos de la cocina tradicional, pero que ha sabido adquirir su propia personalidad a través de una atrevida fusión de sabores. |
Finalmente, los postres muestran fidelidad al resto del repertorio gastronómico con creaciones esmeradas, aparentes y realmente deliciosas. La “Crema de lichis con coulís de frambuesas”, la “Crema de maracuyá con pétalos de violeta” o el “Paradise de leche con helado de limón y romero” son algunos ejemplos que los más golosos deberán tener en cuenta.
![]() Paradise de leche con helado de limón y romero |
Abajo: Agustín, en el medio, junto al personal del restaurante
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Menú del día: 13 € |
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