España inicia septiembre con los contagios de COVID-19 disparados
Sanidad fijó septiembre como una fecha clave para la evolución de la pandemia por la vuelta de la actividad lectiva y laboral y los consiguientes cambios en los contactos sociales tras las vacaciones, el objetivo era llegar con una "transmisión mínima".
El país cerró agosto con una incidencia de contagios de 205,53 casos por cada 100.000 habitantes en 14 días, una tasa que multiplica por 16 los 12,67 casos que registraba el 1 de junio. España ponía fin a más de tres meses de estado de alarma el 21 de junio con 246.272 contagiados y 28.323 muertos y ahora afronta el reto del inicio del curso con 216.586 casos más y 29.094 defunciones tras un verano marcado por los más de 2.400 brotes que han llegado a confinar localidades y a restringir los encuentros sociales.
La curva epidemiológica comenzó a crecer a mediados de julio y su ascenso se ha mantenido imparable a lo largo de agosto, que ha llegado a superar los 3.829 diagnósticos en un solo día, unas cifras no vistas desde finales de abril. No obstante, las autoridades sanitarias y los expertos coinciden en que el escenario actual difiere mucho de la de primavera: los pacientes son cada vez más jóvenes y en consecuencia, menos graves, se detectan más casos que entonces y alrededor de la mitad no desarrollan síntomas de la enfermedad.
"Hemos visto un incremento importante en número de casos, que son muy diferentes a los anteriores, pero ha habido un incremento de la transmisión, que hasta cierto punto podía ser esperable y quizá nos hubiera gustado que fuera más tarde. Estamos detectando casi el mismo número de casos que en el pico de finales de marzo y primeros de abril. Si nuestra capacidad de ahora fuera la misma de entonces, probablemente estaríamos detectando una séptima u octava parte de lo que detectamos ahora", reconocía el doctor Simón en su última comparecencia.
Madrid, el País Vasco y Aragón, las más afectadas
En el caso de Madrid, los contagios diarios se multiplicaron por 11 desde los 4.195 notificados en julio a los 49.912 de agosto.
Euskadi, que ya ha declarado la emergencia sanitaria y habla de una segunda oleada de la pandemia, también ha vivido un crecimiento exponencial: cierra el mes con 13.614 positivos más, seis veces más de los 2.366 registrados en julio.
En cambio, la situación parece estabilizarse en Aragón y Cataluña, las comunidades más afectadas en julio por la transmisión comunitaria originada a raíz de los brotes entre temporeros en la Franja de Huesca. Con un total de 13.071 casos más, la primera apenas duplica los 6.355 contagios de julio; mientras que Cataluña notificó a Sanidad 30.693 casos en agosto y 17.830 en julio.
Estas diferencias entre comunidades se explican por varios factores: los tipos de brotes, la movilidad entre territorios, la densidad de población y la vulnerabilidad de los barrios con las rentas más bajas, que registran mayores incidencias. "España tiene un núcleo de intercambio básico, que es Madrid, y un segundo, Barcelona, y tenemos que entender que la movilidad a Madrid le genera una situación de riesgo que se ha plasmado en un incremento de la transmisión", explicaba el lunes Simón.
Agosto concentra más de dos tercios de las hospitalizaciones en verano
A pesar de la similitud en las cifras de contagios, el virus está afectando a una población más joven que en los primeros meses, lo que se traduce en un menor estrés en los hospitales, que sin embargo ya prevén que la situación empeore en las próximas semanas. La Atención Primaria, un sector clave en la detección precoz, también ha llegado a mostrar los primeros indicios de saturación, especialmente en Madrid.
Entre el 21 de junio y el 31 de agosto se contabilizaron 9.360 ingresos en hospitales y 675 pacientes en una Unidad de Cuidados Intensivos. No obstante, la ocupación hospitalaria a 31 de agosto empieza a denotar más presión que en julio, con 6.957 pacientes ingresados con COVID-19, 846 de ellos en la UCI. La peor situación se da en Madrid, que cuenta con un 16% de camas con pacientes del nuevo coronavirus, Aragón (13%), el País Vasco y Baleares, (11%) cada una.
El epidemiólogo jefe del Gobierno explicaba el lunes que alrededor del 50% de los casos actuales no desarrollan síntomas (se sospecha que su capacidad de transmisión es inferior), el 10% de los pacientes son mayores de 70 años y el 55% tienen menos de 40 años.
Fuente: RTVE