El Restaurante Lis se asienta en el Patio Chico, un hermoso rincón salmantino en el que se fusionan dos imponentes catedrales hasta parecer un solo monumento. Su nombre hace honor al Museo de Art Nouveau que preside esta apacible plaza, alejada del bullicio urbano y tan sólo transitada por turistas y jóvenes parejas de enamorados...
Espacioso, cómodo y funcional, así es el comedor del restaurante Lis, que a excepción de una sucinta colección plástica, apenas muestra elementos decorativos. El local es además tremendamente luminoso, gracias a los ventanales que, cual colosales cuadros, ofrecen una vista privilegiada del enclave, el predilecto de la propietaria y jefa de cocina, Ana Rodríguez.
La carta del Lis es un compendio de recetas propias, una treintena de platos elaborados que tratan de ofrecer el mejor producto a un precio correcto. De hecho en este restaurante la minuta siempre tiene el mismo coste, pues cualquier entrante, acompañado de cualquier principal y culminado con uno de sus postres suma exactamente 28€, una facilidad con la que que Ana ha querido complacer al comensal.
La cocina de esta joven profesional parte de elaboraciones tradicionales siempre caseras y ligeras, que en ocasiones incluyen rasgos culinarios menos patrios. Ejemplo de ello es la salsa beurre blac que acompaña a los Raviolis caseros de ternera o la Tempura de verduritas y gambas, elaborada con levadura natural que es fermentada en el propio restaurante, perfecta en textura e ideal para compartir entre varios.
Se agradece ver en carta propuestas clásicas como las croquetas de jamón ibérico o el consomé de jamón con huevo poché de codorniz, apetecible sobre todo en los meses fríos del año. Y antes de abandonar el capítulo de entrantes destacar el sobresaliente Risotto de boletus, dúo de codorniz y crujiente de parmesano, cremoso y al dente, un punto de cocción que no resulta fácil encontrar.
El repertorio de principales compite con el mismo número de platos en carnes y pescados. Divertidas son las albóndigas de rape y gambas con hummus y ratatouille e intensa y sorprendentemente sedosa la Carrillera de ternera estofada y shiitake en su jugo al romero. La Pepitoria de corral, la pluma de ibérico o la Lubina con pesto de albahaca rematan el apartado de platos fuertes.
En los postres, un tributo a Víctor Salvador, chef con quien Ana completó sus prácticas de cocina y por el que siente un cariño especial, es el denominado “Postre de Víctor: chocolate, café y creales”. Otras opciones dulces son la Ensalada de frutas de temporada y el Tiramisú tradicional, en el que quizás eché en falta el carácter del café, una cualidad inherente al pastel italiano.
Varios tipos de buen pan recién horneado y una carta de vinos concisa, completan la oferta de este restaurante salmantino, que sin duda merece una primera visita
Precio medio a la carta: 28 €
Menú del día: no
Menú degustación: 32 € (previa petición)
Capacidad: 40
Terraza de verano
Restaurante Lis
Patio Chico, 18 Salamanca
Tel: 923 21 62 60
Ver web Restaurante Lis