Más de 100.000 personas ya han visitado El Jardín Mágico del Huerto de Calixto y Melibea
Desde su apertura el pasado 27 de noviembre, El Jardín Mágico del Huerto de Calixto y Melibea se ha consolidado como una de las propuestas navideñas más destacadas de Salamanca, superando ya las 100.000 visitas. Este espectáculo de luz y sonido ofrece una experiencia inmersiva que permite descubrir este enclave histórico desde una perspectiva diferente durante las noches de Navidad.
Más de 100.000 personas han visitado 'El jardín mágico del Huerto de Calixto y Melibea' desde que abriera sus puertas el pasado 27 de noviembre.
Este espectáculo, organizado por el Ayuntamiento de Salamanca con motivo de las fiestas navideñas, es una experiencia inmersiva que ofrece una perspectiva distinta de este emplazamiento único. Una ruta mágica con mundos de luz que sorprende a los visitantes, que descubren en este jardín un oasis invernal en una atmósfera cálida.
A través de herramientas audiovisuales, proyectores de luz, láser, arcos luminosos o redes de luces en el suelo se ha reconfigurado este espacio para convertirlo en una experiencia lúdica nocturna, visual y sonora.
La tecnología empleada genera secuencias para crear una ilusión de movimiento, un conjunto de escenas que se ejecutan unas tras otras para crear una secuencia compleja tanto en su ambientación sonora como lumínica. Los haces de luz construyen un techo artificial, como un sistema de ejes irregulares en movimiento y la banda sonora transmitirá a los espectadores alegría y belleza.
Este espacio permanecerá abierto hasta el 5 de enero, de 18:30 a 22:00 horas, excepto los días 24 y 31 de diciembre que abre de 18:30 a 20:30 horas. La entrada es gratuita y el acceso está regulado por la calle Gibraltar, Patio Chico y calle Arcediano.
Además, se ha iluminado el lienzo de la muralla que rodea al Huerto de Calixto y Melibea con el objetivo de resaltar sus valores arquitectónicos, textura y volumen, a la vez que crea un atractivo visual nocturno. La luz se utiliza para enfatizar la mampostería y los sillares, buscando una iluminación uniforme para una visión global, jugando con contrastes de luces y sombras para crear un ritmo morfológico y un efecto más sorprendente.