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Julio López Revuelta: "Ser pregonero de la Semana Santa es un gran honor, pero una tremenda responsabilidad"

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El actual director de Comunicación de la Junta de Castilla y León, y durante 20 años concejal del Ayuntamiento de Salamanca, ofrecerá el pregón de la Semana Santa 2025 de Salamanca este martes 8 de abril en el Teatro Liceo. Antes de que llegue la importante cita, Julio López ha visitado las oficinas de HosteleríaSalamanca y nos ha concedido una entrevista exclusiva.

El pasado mes de octubre la Junta de la Semana Santa salmantina hacía público que el pregonero de la Semana Santa 2025 en Salamanca sería el actual director de Comunicación de la Junta de Castilla y León, y durante muchos años concejal en el Ayuntamiento de Salamanca, Julio López Revuelta. Desde ese mismo instante comenzó a estructurar -primero en su cabeza y después sobre papel- un pregón que le llena de orgullo, pero también de responsabilidad, y cuyo resultado podremos ver este martes, 8 de abril, en el Teatro Liceo de Salamanca.

HosteleríaSalamanca ha querido conocer de primera mano sus impresiones, todo el proceso de elaboración del pregón, y también el significado personal que tiene para Julio López Revuelta la Semana Santa de Salamanca.   

-¿Qué significa para ti haber sido elegido pregonero de la Semana Santa de Salamanca este año?

-Es una tremenda responsabilidad, un grandísimo honor y por tanto me considero una persona afortunada. Responsabilidad porque he estado muchos años trabajando con ellos, se lo que significa la Semana Santa para los cofrades, y tengo una oportunidad de devolverles tantos conocimientos, vivencias y afectos que me han dado a lo largo de estos 20 años desde que empecé a llevar cuestiones relacionadas con la Semana de Pasión.

-¿Cómo ha sido el proceso de preparación del pregón?, ¿Te ha resultado fácil o ha sido un reto personal?

-Fácil no ha sido, y la verdad es que he pasado por diferentes fases. Al principio sentí cierto vértigo, pero después empecé a escribir y una parte me salió perfecta. Sin embargo, llegó un punto que no sabía por dónde tirar y tuve que replantearme todo, hacerlo por partes, después intentar coser todas esas partes para que todo el relato tuviera cierto sentido. Además, hay que tener en cuenta que el pregón es en esencia un anuncio que tiene que tener información, pero también tiene que tener un componente personal y emocional, y no es fácil escribir desde ese punto de vista para una persona como yo, que está acostumbrado a presentar programaciones, a ofrecer datos, balances... Y que de repente tengas que hablar de tu relación con Dios, de unas personas que te han ayudado y de las que has aprendido muchísimos valores es complicado. Por lo tanto, desnudarse en ese sentido para mi no ha sido nada fácil.

Pero al final vas poniendo, quitando, y un día llegas -en mi caso fue a finales de noviembre- y está hecho. Es entonces cuando estas emociones se convierten en ilusión, en la ilusión porque llegue el día.

-Entonces ha sido un proceso de muchos meses...

-Ha sido un proceso de meses al que hay que sumar todo lo que tiene que ver con lo que no es lo escrito, porque es un pregón que se da en un teatro, en un espacio escénico en el que hay que aprovechar los recursos que te da ese espacio con la luz, la música... Todo tiene que tener un sentido, no vale poner cosas porque decoren y queden bonitas.

Al final encajar todas esas piezas no ha sido fácil, pero merece la pena, porque acabarlo genera una tremenda ilusión y entonces vuelve otra vez a aquella sensación de orgullo, de la primera vez que te dijeron: vas a ser pregonero de la Semana Santa. 

-¿Cuál es tu relación personal con la Semana Santa salmantina?, ¿Tienes alguna cofradía con la que te sientas especialmente identificado? 

-Bueno, pues mi relación es muy curiosa, porque yo no soy cofrade de ninguna cofradía, aunque la gente, cuando lo digo, no se lo crea. Pero es verdad que al final, gracias a la vida municipal que empecé en el año 99, y que en el 2003 me dio la Concejalía de Turismo, empecé ya a tener mi primera relación con ellos. Curiosamente en el año 2003 fue declarada la Semana Santa de Salamanca de Interés Turístico Internacional. Después asumí la Concejalía de Patrimonio, por lo tanto ya me ocupé aún de forma más profunda de la Semana Santa. Y por último llevé Cultura, ¿qué quiere decir?, pues que acabé llevándola desde todas sus vertientes. 

De esta forma, lo que empezó siendo una obligación, acabó siendo una devoción. Y cuando me quise dar cuenta, estaba en sus conversaciones, en sus tertulias, asistiendo a sus actividades fuera del trabajo, yendo a las salidas procesionales, comentando cómo mejorar este u otro aspecto que a veces nada tenía que ver con la ciudad, sino más con el día a día de las cofradías. Y han pasado 20 años así. 

Me fui del Ayuntamiento y la relación con ellos sigue intacta y sigo participando cada Semana Santa. Por lo tanto, ha sido para mí un descubrimiento que ya tiene muchos años y del cual merece la pena hacer un pregón.

Julio López Revuelta durante su etapa como concejal en el Ayuntamiento de Salamanca

-Tú no eres cofrade de ninguna cofradía, pero tengo entendido que tu hija sí ¿no?

-Mi hija sí. Y además, con muchísimo orgullo porque aunque no lo parezca, no he tenido nada que ver en la elección ni de la hermandad, ni del momento en el que ella lo fue. 

El paso lo ha dado por sus amigas, que son cofrades y le han contado, le han enseñado imágenes y ella lo ha visto y le ha atraído. En casa lo ha escuchado mil veces, cuando era pequeña la llevábamos a La Borriquilla, cuando ha coincidido también ha ido a algunas conmigo, pero me hace una especial ilusión que en la adolescencia ella haya descubierto esto, y para mí pues desde es un orgullo como padre. 

Cuando yo hablo de los valores de la Semana Santa en este pregón lo titulo 'Una herencia de fe', porque creo que si algo tiene la Semana Santa -la cofradía de la Veracruz es de 1506- es algo que, generación tras generación, no solo hay que cuidarlo, sino hay que darle el testigo a otro. Eso es fundamental para que se pueda conservar. Y el hecho de que yo que esté involucrado de esta manera, y que ahora mi hija lo haga pues tiene entonces mucho sentido lo que he escrito y lo que voy a decir el martes. 

-¿Recuerdas alguna procesión o momento concreto de tu niñez durante la Semana Santa que te haya marcado especialmente?

-Fíjate, yo no he sido nunca semanasantero cuando era niño. Yo creo que todos recordamos La Borriquilla, su entrada a la Plaza Mayor, eso es algo que va unido a mi generación y a generaciones anteriores. Es cierto que ese era un día de fiesta en el que había que estrenar algo, y siempre ha sido un día que se ha vivido de forma muy intensa, especialmente por los más pequeños.

Pero el recuerdo que me queda a mí de la Semana Santa haciendo este balance es cuando he tenido la oportunidad, en estos últimos años, de acompañarles a ellos dentro de los templos, antes de que salga la procesión. He sido espectador de muchas fuera, pero cuando estás dentro y ves los preparativos, ves esa tensión, cómo preparan las cosas y no saben en ocasiones si fuera el tiempo les va a permitir salir o no, y de repente ves a dos personas que se dan un abrazo y se ponen a llorar, no sabes porqué, aunque te lo puedas imaginar y otros que se quedan mirando al techo o a una imagen, y de repente de abre esa puerta y la ilusión con la que salen me parece una experiencia inolvidable y que se repite en todas las cofradías. Desde las que salen en los grandes templos, como puede ser La Clarecía, La Catedral o San Esteban, hasta la iglesia del Arrabal o en la parroquia de Jesús Obrero. 

-Y desde el punto de vista gastronómico de la Semana Santa, ¿Cuáles son tus platos preferidos?

-Bueno, el Potaje de Cuaresma, por supuesto, y también ya metidos en la Semana Santa pues las Torrijas, a pesar de que sea un alimento que hay que tomar como moderación. Pero sí, yo creo que la gastronomía salmantina en esto es fantástica. En cualquier época del año, en cualquier momento en el que exista una celebración de cualquier tipo, la gastronomía salmantina siempre está a la altura y esto es una prueba de ello. Cuando son los viernes de Cuaresma, que los que creemos y somos practicantes no comemos carne, al final se te olvida porque con cosas muy sencillas tenemos chefs y cocineros en esta ciudad que hacen auténticas maravillas.

Julio López Revuelta con el equipo de Hosteleriasalamanca.es, Eva González y Ana Redondo

-Desde tu posición como director de Comunicación de la Junta de Castilla y León, ¿Cómo valoras el impacto cultural y turístico de la Semana Santa en Salamanca?

-Bueno, es innegable el impacto que tiene. Para empezar tenemos que tener en cuenta que más allá del aspecto económico, más allá de la gente que mueve tanto de dentro como los que vienen a vernos, supone una seña de identidad como pueblo, en el que dice lo que somos y cómo entendemos nosotros la vida. Y esa tradición, que en este caso es religiosa, dice mucho de nosotros. Un pueblo que cuida sus tradiciones, su pasado y su cultura es un pueblo que tiene futuro. 

Y más allá de eso, es una época que he vivido cuando era concejal de Turismo en el Ayuntamiento, y que ahora lo vemos con los datos turísticos de Castilla y León, donde Salamanca y el resto de la comunidad cuelgan el cartel de completo. Precisamente porque en el caso de Salamanca la gente, aunque no tenga un conocimiento profundo de nuestra Semana Santa, de sus cofradías o de sus imágenes, esa plasticidad, esa estética de nuestros pasos, con nuestro casco antiguo iluminado, hace desde luego que continente y contenido vayan de la mano y se creen auténticas postales. 

Al que se acerca desde la fe lo va a encontrar, pero al que lo haga desde el lado de la música va a ver la altísima calidad de las bandas de Semana Santa de nuestra ciudad, y el que lo haga porque le gusta la escultura, la imaginería, pues va a descubrir a Carnicero, a Benlliure, a Felipe del Corral... que son tallas que tiene nuestra Semana Santa y que son verdaderas obras de arte que sacamos a la calle una vez al año. 

-¿Cree que  las instituciones están sabiendo proteger, ayudar y proyectar adecuadamente esta  tradición?

-Desde luego, además yo lo he vivido. De hecho recuerdo cuando empezamos, justo a raíz de la declaración de Bien de Interés Turístico Internacional de nuestra Semana Santa. Anteriormente la colaboración que tenía el Ayuntamiento con la Junta de Cofradías era una colaboración logística, a efectos de organización. Después incorporamos ya más financiación, para que más allá de la restauración de los pasos que se hacían a través de la Junta de Castilla y León en Simancas, se pudieran hacer pequeños arreglos y diésemos también oportunidad y financiación a alguna de las cofradías que acababan de empezar, porque arrancar es muy difícil.

Se han involucrado cada vez más, prueba de ello es la última noticia que he escuchado de la geolocalización de los pasos. Pero es que en Cuaresma, yo recuerdo cuando había dos o tres actos a lo largo de la misma, y ahora nos encontramos con presentaciones de carteles, recitales poéticos, conciertos todos los fines de semana, Vía Crucis, actos populares... Por lo tanto, se ha generado un movimiento cultural previo también a la Semana Santa que ha ido enriqueciendo toda esta festividad. 

Y en todos esos casos está la Administración al lado, tanto el Ayuntamiento como la Diputación y la Junta de Castilla y León. Están siempre presentes y la sintonía entre instituciones y cofradías es plena, tanto en Castilla y León como en Salamanca.