Frecuentemente asociamos el comer fuera con los festejos y las celebraciones y esto nos lleva a comer demasiado y menos sano. Pero esto no tiene por qué ser así, ¡descubre nuestros trucos!
El verano es sinónimo de relax, vacaciones y de darse un capricho o dos. Salir a comer fuera y comer grandes cantidades, más grasas, o azucares en los postres, es lo que solemos hacer durante el verano.
Desde HosteleriaSalamanca te ofrecemos unos consejos para que no dejes de disfrutar y cuidarte al mismo tiempo.
1. La cantidad ingerida es importante
La cantidad de grasas saturadas disminuye a medida que disminuye el tamaño de la ración, además de esta manera dejaremos hueco para probar diferentes platos.
Otra opción es compartir la mitad de la comida con otra persona o llevar la mitad a casa. Los pequeños cambios que hagamos en nuestra alimentación pueden hacer la diferencia para tener una mejor calidad de vida.
2. Una buena ensalada
Es el complemento estrella del verano y una opción saludable para comer fuera de casa. Eso sí, no todas las ensaladas son iguales, puesto que las variantes en las que los productos de verduras y hortalizas se reemplazan por alimentos grasientos o que incorporan exceso de aliño, ya no resultan tan saludables.
La mayoría de las verduras que se utilizan tradicionalmente en las ensaladas contienen nutrientes esenciales, como vitaminas, minerales e incluso agua. Por lo que, asegúrate de que incluyan estos alimentos en la ensalada si lo que quieres es comer algo verdaderamente saludable.
3. ¿Pollo o carne de vaca?
Ambas opciones son una excelente fuente de proteínas. Su consumo ayuda a mantener una dieta equilibrada y aporta vitaminas y minerales que son necesarios para el organismo. Ahora bien, las carnes rojas contienen más cantidad de hierro que las blancas pero también, en general, más grasa.
En este caso, si lo que quieres es reducir la grasa de tu dieta lo más recomendable es optar por la carne blanca. Sin olvidar la importancia de su preparación, no es lo mismo si se prepara frito que al horno o a la plancha. Los detalles son importantes para cuidar seguir una dieta saludable.
4. Agua o bebidas bajas en calorías
En los días de mucho calor cuesta resistirse a un refresco con mucho hielo o cualquier otra bebida azucarada. Todos estos líquidos, sin embargo, contienen una cantidad importante de calorías, así que reemplazarlos por agua reducirá el riesgo de sobrepeso y obesidad. En HosteleriaSalamanca te mostramos al detalle las calorías que tiene las bebidas más típicas del verano.
En resumen, cuando salgamos a comer, es importante disfrutar de la experiencia: comer y beber despacio, saboreando lo que hay sobre la mesa y evitando pedir de más y comer con ansia.