Refugios naturales para un chapuzón: piscinas y playas fluviales de Salamanca
Lunes, 11 de Agosto de 2025
HosteleriaSalamanca.es
|
Cuando el calor aprieta, Salamanca se transforma en un mapa de oasis al aire libre. Sus ríos, embalses y pozas ofrecen escenarios ideales para sumergirse, relajarse y disfrutar del entorno natural. Aquí repasamos algunos de los puntos más populares para darse un baño este verano
Bajo la sombra de un puente medieval y a orillas del Tormes, se abre un espacio ideal para pasar el día en familia o con amigos. Sus pozas de agua clara invitan al baño, a la pesca o a un paseo en canoa. Además, cuenta con servicios como aseos, chiringuito y aparcamiento, lo que lo convierte en uno de los enclaves más cómodos y accesibles de la Sierra de Béjar.

Conocidas como 'Charco del Pozo', estas piscinas se encuentran en la Sierra de la Quilama, dentro de la Sierra de Francia. Con aproximadamente 100 m² de superficie y dos metros de profundidad, ofrecen un espacio amplio para nadar. El área está vallada para preservar su entorno, y detrás de esa protección se concentran quienes buscan darse un buen chapuzón.

En la comarca de El Rebollar, el cauce de Riofrío crea una piscina natural perfecta para todas las edades. Su zona infantil, los juegos con columpios y el gran prado de césped son ideales para familias. También dispone de vestuarios, bar con terraza, merenderos y áreas de asado, sin olvidar el aparcamiento sombreado que facilita la visita.

En el Collado de la Palla, en plena Sierra de Francia, se levanta una de las piscinas naturales más singulares de Salamanca: una infinity pool con más de dos metros de profundidad y vistas de ensueño. A sus pies se encuentra el mural 'El tritón Miguelón', considerado el más grande de Europa, que añade un toque artístico al entorno. Desde aquí, la panorámica abarca pueblos como Miranda del Castañar, Lagunilla o Pinedas, e incluso llega hasta las Hurdes cacereñas. Un chiringuito y una cuidada oferta gastronómica completan la experiencia.

En el marco incomparable de los Arribes del Duero, esta playa fluvial permite pasar un día completo entre chapuzones y actividades. Se puede practicar piragüismo, alquilar material en el embarcadero o embarcarse en un recorrido en barco que acerca a la majestuosa presa de Aldeadávila. El área cuenta con bar y merendero, perfecto para comer junto al río.

Un gran embalse con espacio para todos los gustos: desde los que quieren nadar tranquilamente hasta quienes prefieren practicar actividades acuáticas. Su amplitud y accesibilidad lo convierten en un clásico del verano salmantino.

A solo 13 kilómetros del casco urbano de La Alberca, en pleno Parque Natural de Las Batuecas, se encuentran pozas y cascadas rodeadas de una vegetación frondosa que regala sombra y frescor. El rumor del agua y la pureza de sus charcos la convierten en un destino perfecto para quienes quieren unir naturaleza y baño.

El 'Charco de la Cruz' se ubica a pocos kilómetros del pueblo, en un entorno granítico atravesado por el arroyo de San Benito. El agua es cristalina y el ambiente, completamente natural. Un chiringuito junto a la piscina ofrece bebidas y descanso tras el baño.

|
Artículos relacionados |
|
Comentarios
No hay comentarios
|
|
|
|
Compártelo |