España se detiene bajo la sombra fugaz de un eclipse histórico
El acontecimiento tan esperado se salda sin ningún incidente grave. El primer cielo en apagarse fue el de A Coruña, llegando al momento de oscuridad total a las 20.28 horas.
La última vez fue en 1912. El eclipse total de sol que ha atravesado este miércoles buena parte de España, trazando una línea de Galicia a Baleares, no se veía desde hace más de un siglo en la península. El fenómeno ha enmudecido a un país, con la cabeza apuntando al cielo y atento a cómo se ha oscurecido por completo provocando una noche en el día.
La emoción con la que España lo ha vivido se podía palpar antes de que este miércoles la luna se interpusiese entre la tierra y el sol. Un buen ejemplo ha sido cómo en los días previos en la mayoría de ópticas, farmacias y supermercados se agotaron las gafas para disfrutar de esos minutos en la multitud de iniciativas organizadas a lo ancho y largo del país para vivir el momento.
También en las reservas de hoteles cerradas con dos años de antelación o en la multitud de extranjeros que tampoco han querido perderse un acontecimiento muy especial, que aunque, de media, se repite una vez cada 18 meses, cuando la tierra, la luna y el sol se alinean, lo difícil es que justo sea observable desde un punto concreto. Antes de que el eclipse recorriese la mitad norte de la península, ha cruzado una zona despoblada de Groenlandia y la punta oeste de Islandia.

Numerosas personas en la Isla del Soto de Santa Marta, contemplan el eclipse solar
El fenómeno ha durado un total de 264 minutos, algo menos de 4 horas y media -unas dos horas en España-, y el máximo se ha registrado a las 19.46 en Islandia, 17.46 hora peninsular. En el país nórdico, aunque los cielos han permanecido cubiertos el eclipse se ha podido observar desde varios puntos y el momento de totalidad máximo ha sido de 2 minutos y 18 segundos, frente a los casi 2 que se han llegado a registrar en algunos puntos de Asturias y León.
Galicia y Asturias, en concreto Estaca de Bares y el Cabo de Peñas, han sido los dos primeros puntos de España en vivir el eclipse. Sobre las 19.30 el cielo ha comenzado a apagarse en A Coruña para llegar al momento de oscuridad total a las 20.28. Lo mismo ha sucedido en Oviedo con unos segundos de diferencia. Las previsiones apuntaban a que el norte de Galicia y otros puntos del cantábrico, especialmente el litoral asturiano, podían cubrirse con nubes bajas y el tiempo ha terminado por provocar algún disgusto.
"No me imaginaba que fuese a ser algo tan sobrecogedor", ha señalado la astronauta Sara García tras vivir desde el observatorio de Yebes (Guadalajara) el eclipse total de sol. Con lágrimas en los ojos, ha asegurado que lo vivido es "único e indescriptible". "Es muy fascinante. Me ha impactado, ha sido algo mucho más bonito de lo que me esperaba", ha añadido. A su lado, Pablo Álvarez, también astronauta, ha comparado el momento con lo que vivió esta primavera con el lanzamiento de la misión Artemis II de la NASA.
Los que ya habían tenido la suerte de vivir un eclipse total de sol aseguraban que las sensaciones que se experimentan son difíciles de describir. Un eclipse como el que ha atravesado España permite disfrutar de momentos únicos, como ver las estrellas y los planetas cuando todavía es de día o, para quienes lo hayan podido seguir en plena naturaleza, observar cómo el comportamiento de los animales cambia de forma repentina.
Durante esos momentos la temperatura ha caído de golpe, con descensos súbitos de hasta siete grados, y se ha levantado una brisa. Cambia también la visión y la percepción de los colores y, aunque pueda parecer una nimiedad, no es lo mismo vivir un eclipse en un punto donde la totalidad de la oscuridad alcanza el 100% que uno donde llega al 99,9%. De ahí la multitud de desplazamientos, hasta 1,5 millones adicionales, previstos para hoy por el Gobierno en busca del mejor lugar para observar este instante inédito.
Científicamente, uno de los momentos más interesantes que han podido experimentar astrónomos -30 investigadores de la NASA han seguido el eclipse desde Villalibado, un pueblo semiabandonado de Burgos-, apasionados de las estrellas y millones de españoles, ha sido el momento de oscuridad total, que ha permitido observar la corona solar, la atmósfera que rodea al astro y que no es visible por el ojo humano en ningún otro instante. Antes, cuando la luna ya había cubierto prácticamente el sol, y después, cuando esta ha comenzado a retirarse, se han podido ver las perlas de Baily, una cadena de puntos brillantes que aparecen alrededor del satélite y que son fruto de la luz que atraviesa los valles lunares.
Sin incidentes graves
Un fenómeno como el que ha vivido España también entraña riesgos, desde problemas de movilidad por el alto volumen de desplazamientos o peligro de incendios por las grandes aglomeraciones de personas en espacios naturales. No obstante, las medidas que han tomado las comunidades autónomas para evitar cualquier incidente -desde prohibir el acceso a determinados lugares a la suspensión de festivales y otras actividades- y el comportamiento cívico de la gente han dado sus frutos y a pesar de que el catálogo de posibles riesgos era amplio, finalmente no ha habido que lamentar grandes sucesos.
Fuente: RTVE

Numerosas personas en Salamanca esperan el eclipse
