Bandas captan a personal de hostelería para `clonar´ tarjetas
Fuente: laopiniondemalaga.es
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Los grupos organizados dedicados a las estafas han encontrado un verdadero filón en la "clonación" de tarjetas bancarias. La excesiva confianza de los ciudadanos y la aplicación de nuevas tecnologías convirtieron a esta actividad fraudulenta en una de las más extendidas de los últimos años. La principal, y que podría ponerse en marcha en numerosas ocasiones este verano, es captar empleados de negocios de hostelería para que les faciliten las tarjetas o introducir a propios miembros de su clan como personal. |
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Según intuyó el jefe de la Sección de Fraudes y Delitos Tecnológicos de la Comisaría Provincial, Juan Titos, sin duda alguna, "la estafa `estrella´ de este verano va a ser la `clonación´ de tarjetas bancarias".
Esta modalidad delictiva, dominada por ciudadanos del Este de Europa, principalmente rumanos, ha evolucionando desde que fue introducida en 2000 y cada año presenta nuevas variantes. Desde la `clonación´ de bandas magnéticas en un restaurante, hasta la colocación de cámaras ocultas y falsos teclados en los cajeros automáticos, el objetivo es el mismo: `limpiar´ la cuenta corriente de la víctima.
Titos explicó que en Málaga ya han sido detenidas varias personas empleadas en negocios de hostelería que, tras entrar en contacto con algún grupo delictivo, pasaban a formar parte del mismo y se dedicaban a copiar los datos de las tarjetas con las que pagaban los clientes de su lugar de trabajo.
Nuevo método. Por su parte, el delegado en Málaga de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc), Alfredo Martínez, alertó de que se podría producir un fenómeno muy parecido al anterior. Éste manifestó que las bandas podrían cambiar su `modus operandi´ e introducir a sus miembros en los citados negocios y así evitar que alguna de las personas que tentasen para colaborar con ellas acabasen denunciándolas.
Martínez explicó que la normativa vigente tiende a proteger los derechos de los usuarios de dicho medio de pago, absolviéndolos de culpabilidad en los casos y supuestos de usos fraudulentos con tarjetas sustraídas, `clonadas´, falsificadas y perdidas, siempre y cuando el cliente no actúe de una manera negligente y no tarde, por ejemplo, "una semana en comunicar los hechos".
En 2005, el 42 por ciento de las reclamaciones efectuadas por el uso de tarjetas de crédito se refirió a sustracciones, robos y usos fraudulentos de este medio de pago electrónico.
