Historias y leyendas de La Casa de Las Muertes de Salamanca
El edificio se construyó en los primeros años del siglo XVI por uno de los principales arquitectos de su tiempo: Juan de Álava o Ibarra. En su fachada cuatro calaveras talladas y en el interior de sus muros numerosas leyendas acentúan su nombramiento de Casa de las Muertes.
El edificio se construyó en los primeros años del siglo XVI por uno de los principales arquitectos de su tiempo: Juan de Álava o Ibarra. Preside la fachada un medallón con el busto de don Alonso de Fonseca, arzobispo de Santiago y principal mecenas de Juan de Álava y en el friso sobre la puerta aparece el escudo de la familia Ibarra.
También, decoran la fachada varios medallones con personajes desconocidos y rematan el edificio cabezas de ángeles alados. Además, la característica ornamental de la fachada donde hay talladas en piedra cuatro calaveras, le dieron el nombre de Casa de las Muertes a comienzos del siglo XIX.
Pero este no es el único motivo por el que este edificio salmantino recibe esta misteriosa denominación, pues se reúnen una serie de leyendas en torno a los acontecimientos ocurridos en este lugar, que acentúa su misterio y peculiar nombre.
Entre las leyendas que se cuentan de esta casa, destaca la protagonizada por D. Diego y Doña Mencia. En ella se cuenta que Don Diego era un caballero arrogante, soldado y poeta, famoso por sus galanterías con un gran número de mujeres.
El destino condujo a que Don Diego se enamorase locamente de una joven recién salida de un convento de nombre Doña Mencia. Después de contraer matrimonio y de que Don Diego se marchase a la guerra, se cuenta que la esposa de este buscó consuelo en tres hombres.
Al regresar el marido, largo tiempo ausente, planeo una cruel venganza en la que fingió ausentarse unos días por una partida de caza, cuando en realidad estaba vigilando quién entraba y salía de la casa, ajusticiando uno a uno a los amantes de su mujer.
En el duelo con el tercer amante, Don Diego recibió una herida mortal. Pero antes de morir, malherido se acercó a Doña Mencia, para asfixiarla hasta la muerte. A la mañana siguiente, los vecinos encontraron los cuerpos sin vida de ambos, y más tarde los de los tres amantes.
Esta trágica leyenda, sumada a las calaveras de la fachada, le dieron el nombre al edificio de Casa de las Muertes.