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El laurel de todas las salsas

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El laurel de todas las salsas

Es uno de los condimentos más populares en la cocina tradicional española. Está presente en la mayoría de los guisos de nuestras madres y abuelas. Y si alguna vez se nos olvida, al primer bocado lo echamos en falta. Hoy hablamos del laurel, de sus propiedades y de sus usos.

Es uno de los condimentos más empleados en la cocina mediterránea, y es que su toque aromático es fundamental en guisos, estofados, salsas, escabeches, adobos y rustideras. Preparaciones que le permiten liberar lentamente todo su sabor. Y es que una de las máximas al cocinar con laurel es que no debemos freírlo, sino hidratarlo, para exprimir al máximo todo su aroma, entre dulce y picante.

Su uso en la cocina y propiedades

Las hojas se pueden utilizar tanto secas como frescas. No obstante, en fresco son menos populares, ya que resultan más fuertes y amargas. Aún así, son perfectas para los adobos con vinagre, por ejemplo. En los guisos, las podemos añadir enteras o cortadas en pedacitos. Nosotros os recomendamos cortarlas en dos o tres trozos, para conseguir que el sabor se reparta mucho mejor por la preparación. Congenia a la perfección con platos de legumbres, como alubiones con almejas o cualquier receta de lentejas guisadas con chorizo o verduras. Nosotros os aconsejamos probar a añadir una o dos hojas al agua de cocción de un sencillo arroz blanco. Le aportará un agradable aroma. También, podéis probar a añadirlo a la salsa bechamel. ¡Potenciará su sabor!

Eso sí, es recomendable retirarlo siempre antes de servir la comida. Porque aunque convierte guisos y salsas en platos exquisitos, un mordisco a una de sus hojas no resulta muy agradable.

Pero no solo se utiliza como condimento, también como medicina. Resulta excelente para facilitar las digestiones pesadas y reduce la formación de gases, de ahí que suela emplearse en la elaboración de los platos más contundentes de nuestra gastronomía, para hacerlos menos pesados. Una infusión de esta planta antes de las comidas resulta ideal para abrir el apetito. Y tomada después, rebaja la hinchazón abdominal y mejora la digestión. Es diurética, y en su composición, además, están presentes los ácidos grasos insaturados, de acción antioxidante y bactericida, y minerales como manganeso, calcio, fósforo, potasio y magnesio., además de ácido fólico y vitaminas B6 y C.

Un poco de historia

El laurel crece en toda la cuenca mediterránea en estado salvaje, en lugares húmedos y sombreados, pero no se le encontraron usos culinarios hasta la época helena. Su exquisito perfume pudo ser la causa de que se le consagrara a los dioses del Olimpo, principalmente a Apolo, dios de las artes, la poesía y los oráculos.

Históricamente, ha estado asociado al triunfo. De hecho, su nombre científico Laurus nobilis, proviene del latín, que significa “célebre”, “notable”. Y en el Imperio Romano sus hojas se empleaban para realizar las coronas triunfales de emperadores y generales victoriosos. Por todos es conocida la imagen de Julio César, siempre aureolada con hojas de laurel entrelazadas.

¿Soléis añadir laurel a vuestros guisos? ¿Os gusta el aroma que deja en los platos?