Roast beef, Salmón noruego o Pollo a la Maryland fueron algunos de los platos degustados. Y es que en el Titanic todas las clases sociales disfrutaban de una comida excelente... Eso sí, con alguna que otra diferencia.
![]() |
Uno de los tripulantes supervivientes al naufragio se llevó consigo el menú del último almuerzo servido antes del hundimiento del Titanic. Este documento -del que se espera recaudar en la subasta del Lion Heart Autographs de Nueva York entre 50.000 y 70.000 dólares- recoge algunas recetas como Pollo a la Maryland, Pastel de Jamón y Ternera, Roast beef o Salmón y anchoas noruegas.
Está claro que no todos los pasajeros del Titanic eran iguales y, por tanto, los platos que se servían a cada uno de ellos también resaltaban esas diferencias sociales. Para que os hagáis una idea, el menú de almuerzo llevado a subasta pertenece a primera clase. Sin embargo, resulta sorprendente descubrir que la cocina del Titanic era suculenta y de bastante calidad incluso entre los pasajeros de tercera clase (es decir, la más baja).
![]() A la izquierda, el menú del almuerzo subastado. A la derecha, el menú habitual de cena en primera clase. |
Vamos, que los Leo DiCaprio del barco quizás no disfrutaban de una cena como la de los pasajeros adinerados, compuesta por diez platos diferentes y tan exquisita como exagerada... pero sí que les era ofrecido un menú de raíces irlandesas bastante contundente y, desde luego, nada desdeñable. Durante la última cena a bordo del barco disfrutaron de Pollo hervido con bacon y salsa Panbley, Guisantes y patatas cocidas, Pudin de ciruelas... entre otros platos.
De hecho, si hubiéramos viajado en el Titanic quizás lo más saludable para nuestro estómago hubiera sido degustar el Menú de segunda clase. No sucumbías al empacho de la cena de los ricos (recordemos: ¡diez platos!), pero la calidad asciende con respecto a los pasajeros con menos recursos: Pollo al curry con arroz, Cordero lechal con salsa de menta, Pato asado con salsa de arándanos, Sandwich de coco al vino... ¡y nos dejamos varias opciones en el tintero! Podéis verlo completo a continuación junto al de tercera clase...
![]() |
No cabe duda de que el Titanic era un barco de lujo y que su cocina así lo avalaba. Y es que, a pesar del trágico final del viaje, siempre resulta curioso trasladarse años atrás para descubrir qué tipo de comida exigían esos adinerados ingleses de 1912 a bordo del trasatlántico más grande del mundo.


