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Cuándo se pueden quitar las gafas durante el eclipse solar, según la NASA

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Una de las grandes dudas ante el eclipse solar es cuándo se pueden retirar las gafas de protección sin poner en riesgo la vista. La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) es clara: únicamente se puede mirar el eclipse sin gafas durante los pocos instantes en los que el Sol queda totalmente cubierto por la Luna. En cualquier otra fase, incluso si el Sol está casi oculto, hay que mantener la protección. Y si el eclipse es parcial, aunque esa del 99% nunca deben retirarse.

Cuándo se pueden quitar las gafas durante el eclipse solar, según la NASA

El eclipse solar de este 12 de agosto de 2026 será total en una franja que recorrerá Groenlandia, Islandia, el norte de Rusia, el océano Atlántico, España y una pequeña zona de Portugal, mientras que otros muchos puntos del hemisferio norte vivirán un eclipse parcial. La diferencia es fundamental para la seguridad visual: en un eclipse parcial nunca es seguro mirar directamente al Sol sin protección adecuada.

Según explica la NASA, las gafas solo pueden quitarse durante los breves momentos de totalidad, cuando la Luna bloquea por completo la superficie brillante del Sol. Antes y después de ese instante, todas las personas que observen el fenómeno deben utilizar gafas para eclipses, visores solares de mano u otros filtros solares seguros.

La regla más importante: solo durante la totalidad

La recomendación principal es sencilla: las gafas solo se pueden retirar cuando ya no se ve ninguna parte del Sol. La NASA indica que se puede observar el eclipse directamente sin protección ocular únicamente cuando la Luna oscurece por completo la cara brillante del Sol, durante el breve periodo conocido como totalidad. Además, señala una forma práctica de reconocerlo: será seguro cuando ya no pueda verse ninguna parte del Sol a través de las propias gafas o del visor solar.

Esto significa que no basta con que el cielo se oscurezca, que baje la temperatura o que el Sol esté cubierto casi por completo. Si queda cualquier porción brillante visible, aunque sea mínima, las gafas deben seguir puestas.

No hay que quitárselas con el "anillo de diamantes"

Uno de los momentos más llamativos de un eclipse total es el llamado anillo de diamantes, cuando todavía queda un punto intenso de luz solar en el borde de la Luna. Aunque visualmente sea espectacular, la NASA advierte que en ese momento la totalidad aún no ha llegado y las gafas deben permanecer puestas.

La señal para retirarlas llega justo después: cuando desaparece ese anillo de diamantes y ya no hay luz solar directa. Ese instante se conoce como segundo contacto. A partir de ahí, durante la totalidad, se puede mirar el eclipse a simple vista y contemplar fenómenos como la corona solar o la cromosfera.

Hay que volver a ponérselas antes de que termine la totalidad

La protección debe volver a utilizarse antes de que reaparezca el primer destello de luz solar. La NASA explica que, cuando empieza a verse un brillo en el lado opuesto al que apareció el anillo de diamantes inicial, esa es la señal para dejar de mirar directamente al eclipse y volver a ponerse las gafas. Ese momento se conoce como tercer contacto.

Por tanto, la secuencia segura sería esta:

  • Gafas puestas durante toda la fase parcial inicial
  • Gafas puestas durante las perlas de Baily y el anillo de diamantes
  • Retirar las gafas solo cuando hay totalidad real
  • Volver a colocarlas antes de que reaparezca cualquier punto brillante del Sol.

¿Y si el eclipse es parcial en mi zona?

Si una persona se encuentra fuera de la franja de totalidad, no debe quitarse las gafas en ningún momento. La NASA recuerda que, durante un eclipse solar parcial, nunca es seguro mirar directamente al Sol sin protección ocular adecuada. Aunque la cobertura sea muy alta, si la Luna no bloquea completamente el disco solar, sigue existiendo riesgo para la vista.

Este punto es especialmente importante porque algunas ciudades pueden ver el Sol casi cubierto, pero no experimentar totalidad. La NASA recoge, por ejemplo, que Madrid y Barcelona tendrán una cobertura del 99 %, pero figuran dentro de la tabla de eclipse parcial. En esos casos, las gafas deben mantenerse durante toda la observación.

Cuidado con móviles, cámaras y prismáticos

Las gafas para eclipses no deben utilizarse para mirar al Sol a través de cámaras, telescopios, prismáticos o cualquier otro dispositivo óptico. La NASA advierte de que los rayos solares concentrados pueden atravesar el filtro y causar lesiones oculares graves. Para este tipo de dispositivos se necesitan filtros solares especiales colocados en la parte frontal de la lente.

Una decisión de segundos

La totalidad puede durar muy poco. Para la mayoría de los observadores situados en la trayectoria del eclipse del 12 de agosto de 2026, el Sol permanecerá completamente eclipsado menos de dos minutos, según la NASA.

Por eso conviene tener clara la norma antes de que llegue el momento: las gafas se mantienen durante toda la fase parcial, se retiran solo cuando el Sol queda completamente cubierto y se vuelven a poner antes de que reaparezca cualquier destello. En un eclipse, la emoción dura segundos, pero la protección de la vista debe estar presente durante toda la experiencia.