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Miércoles, 23 de septiembre de 2026

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La navidad en 5 dulces tradicionales

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¿Qué sería de la Navidad sin sus dulces tradicionales? Hoy en día existe una enorme variedad de dulces navideños, pues a los propios se han incorporado bocados procedentes de otras latitudes, como sucede con el panettone italiano o el stollen alemán. Sin embargo, hoy ponemos el acento en los dulces más característicos de nuestra tierra, aquéllos que no pueden faltar en la mesa navideña y que llevan siendo protagonistas de la misma desde hace décadas e incluso siglos.

Empiñonados

En Cataluña son típicos en la festividad de Todos los Santos y reciben el nombre de panellets, en el resto de España se consumen en Navidad, como sucede en nuestra tierra. Su elaboración es sencilla pues parte de una masa de mazapán (azúcar, almendra, clara de huevo y miel) que se rebozan con piñones y se hornean. Lo ideal es que los ingredientes sean de primera calidad, algo que condicionará su precio, normalmente elevado si contiene piñones de Castilla, con un característico aroma y sabor que mucho dista de sus primos chinos.

Turrón de almendra o “duro”

Según algunos historiadores, los primeros consumidores de turrón podrían haber sido los atletas griegos que ingerían un alimento muy nutritivo compuesto por miel, almendras y frutos secos. Siglos más tarde los árabes trajeron este dulce a las costas mediterráneas de España e Italia, pero la versión del turrón que hoy conocemos nace en Alicante, alrededor del siglo XV.

En Salamanca, en La Alberca, existe desde hace más de un siglo una tradición turronera que utiliza ingredientes de proximidad: miel de la sierra y almendras de las Arribes y que da como resultado un producto natural y totalmente artesanal. Hay una estampa navideña característica de nuestra ciudad: las turroneras instaladas con sus puestos cada mes de diciembre bajo los soportales de la Plaza del Mercado, bien abrigadas y cortando con hacha – como se ha hecho toda la vida- los grandes bloques de turrón color marfil que ofrecen a los curiosos viandantes ¿quién se resiste a ello?.

Coquitos

Su receta es sencilla, pues consiste en mezclar tres únicos ingredientes: coco rallado, azúcar blanco y huevos. Las bolitas de coco se hornean apenas diez o quince minutos, quedando crocantes por fuera y cremosas en su interior. Una perdición para los amantes del coco, pues el sabor es intenso y se aprecia perfectamente la textura de su pulpa.

Las teorías en torno al origen de los coquitos son diversas, algunas afirman que nacieron en conventos andaluces en el siglo XVII, donde eran elaborados por las monjas. También existe otra teoría que remonta su origen al siglo X, cuando al parecer el califa Abderramán III en Córdoba deleitaba a sus invitados con unas delicias a base de coco muy similares a las actuales. Sea como fuere su origen  los coquitos hoy en día son un bocado dulce característico de nuestra Navidad.

Polvorones y mantecados

Ambos son una torta de harina, manteca de cerdo y azúcar, que se hornea. Los más conocidos son los de Estepa (Sevilla) pero también Tordesillas (Valladolid) aglutina bastante producción.  

Son junto a los turrones los dulces navideños más tradicionales y consumidos en España. Sin embargo, no todo el mundo conoce sus diferencias: el polvorón lleva menos manteca y más harina que el mantecado, el polvorón es por tanto menos mantecoso. Además, el polvorón siempre lleva almendra - el mantecado puede o no- y siempre va cubierto de azúcar “en polvo” o glass, de ahí su nombre. El consumo de polvorón en nuestra región está más centralizado en Navidad, sin embargo el del mantecado se extiende durante todo el año

Roscón de reyes

El origen de este dulce se remonta a las fiestas “Los Saturnales”, que se celebraban en la época romana. Entonces, el roscón era un pan con higos, miel y dátiles en el que se introducía un haba seca y el esclavo que la encontraba era nombrado, por un día, Rey de Reyes y en el mejor de los casos, quedaba libre. A partir del siglo IV, la Iglesia institucionalizó el día de Reyes y pasó a ser una fiesta cristina en todo Occidente. Parece ser que fue Luis XV, que fue nombrado monarca con sólo 5 años, quien popularizó el Roscón de Reyes, pues un cocinero de origen eslavo que estaba a su servicio en la Corte, le quiso sorprender al joven el día de Epifanía con un pastel, en cuyo interior había una sorpresa. Más tarde el roscón de reyes llegó a nuestro país de la mano de los cocineros franceses que servían a la Corte española y en torno al siglo 19 se inició la costumbre de introducir una figura en el roscón y la tradicional haba empieza a ser una pieza negativa, pues quien la encuentra, debe pagar el próximo roscón. En las últimas décadas se ha popularizado el consumo de roscón con relleno, principalmente con nata, trufa o crema pastelera.