Carlos Casillas cierra Barro para cocinar miles de comidas por el incendio de Ávila junto a la ONG de José Andrés
En plena emergencia por el incendio forestal que afecta a la provincia de Ávila, la cocina de Barro ha dejado temporalmente los menús degustación para convertirse en un centro de ayuda. Carlos Casillas y su equipo se han volcado en la preparación y reparto de miles de comidas destinadas a bomberos, desalojados, voluntarios y personal de emergencias.
La alta cocina también puede responder cuando más falta hace. El chef abulense Carlos Casillas, al frente del restaurante Barro de Ávila, ha decidido cerrar temporalmente su establecimiento para dedicar todos sus recursos a la elaboración de comidas para las personas afectadas por el incendio forestal que golpea la provincia. La iniciativa se desarrolla junto a World Central Kitchen (WCK), la ONG fundada por José Andrés, que se ha desplazado a la zona para apoyar con alimentos frescos a familias evacuadas y equipos de primera respuesta.
Barro ya ha repartido cerca de 18.000 comidas entre bomberos, personas desalojadas, voluntarios y efectivos de emergencia. El operativo comenzó el pasado jueves, pocas horas después de declararse el incendio, cuando Casillas terminó el servicio de comidas en el restaurante y vio la enorme columna de humo sobre la Sierra de Gredos.
Desde entonces, la cocina de Barro ha cambiado por completo su ritmo habitual. El restaurante, reconocido con una estrella Michelin y especializado en una cocina creativa vinculada al territorio, ha aparcado durante estos días su propuesta gastronómica para responder a una necesidad mucho más urgente: alimentar a quienes están combatiendo el fuego y a quienes han tenido que abandonar sus casas.
De la alta gastronomía a la cocina de emergencia
World Central Kitchen ha confirmado que se encuentra trabajando en Ávila para ofrecer comidas recién preparadas a las comunidades afectadas y a los equipos de emergencia. La organización ha movilizado su red de restaurantes locales y ha señalado a Carlos Casillas como uno de sus aliados de largo recorrido en la zona.
Un chef ligado al territorio
El gesto de Casillas tiene una dimensión especialmente simbólica. Barro no es un restaurante ajeno al paisaje abulense, sino un proyecto que ha construido su identidad alrededor del producto local, la sostenibilidad y la defensa del entorno. La Guía Michelin destaca precisamente su apuesta por el desperdicio cero, los pequeños productores cercanos, la vajilla artesanal y una cocina que mira al territorio como un “ecosistema vivo”. Esa conexión con la tierra explica en parte la rapidez de la respuesta
La movilización en Ávila está siendo también una muestra de solidaridad colectiva. Junto a Barro y World Central Kitchen, otros restaurantes, empresas logísticas, asociaciones y voluntarios se han sumado para ayudar en el reparto de comida, productos básicos y apoyo a las personas afectadas.
En este tipo de emergencias, la alimentación se convierte en una necesidad esencial. Cocinar, transportar y entregar miles de raciones cada día exige coordinación, producto, equipos humanos y una logística constante. Por eso, el papel de los restaurantes locales resulta clave: conocen el territorio, tienen capacidad de producción y pueden reaccionar con rapidez cuando la situación lo exige.