8 tips sobre frutos secos que no sabías y te sorprenderán
Los frutos secos son un alimento que forman parte de nuestro día a día, y son muchos los mitos que se esconden detrás de estos. Te contamos todo lo que necesitas saber.
Según publica la revista Consumer, los frutos secos son alimentos muy ricos en grasas insaturadas, y por lo tanto, forman parte de una dieta saludable... siempre que los comamos tostados o al natural. A continuación 8 tips que no sabías acerca de estos frutos.
Los frutos secos engordan. FALSO
Existe la falsa creencia de que los frutos secos, al ser muy ricos en grasa y muy calóricos, engordan. Sin embargo, son muchas las evidencias que demuestran que su consumo no se asocia a un mayor riesgo de obesidad (siempre que comamos la ración recomendada de 25-30 g al día). Una investigación publicada en el European Journal Nutrition, en la que se hizo un seguimiento durante cinco años a casi 400.000 europeos, concluyó que comer frutos secos no aumenta el peso.
Los frutos secos son buenos para el corazón. VERDADERO
Los frutos secos contienen grasa vegetal, por lo que no poseen colesterol en su composición. Además, también tienen grandes cantidades de fibra, sobre todo insoluble, proteínas y algunos minerales importantes como el magnesio y el potasio, además de vitaminas y otros componentes como los fitoesteroles, los tocoferoles, los polifenoles y otros antioxidantes. Gracias a toda esta exclusiva composición nutricional, contribuyen en la prevención de las enfermedades crónicas. La ingesta de frutos secos reduce el colesterol LDL en sangre, por lo que su consumo ejerce un papel importante en la prevención de la enfermedad coronaria. El estudio Predimed (Prevención con Dieta Mediterránea), liderado por el Instituto de Salud Carlos III, ha demostrado que aquellas personas que consumían más de tres raciones a la semana de frutos secos presentaban un 40 % menos de riesgo de mortalidad por cáncer y un 55 % menos por mortalidad cardiovascular.

No se recomiendan para las personas diabéticas. FALSO
Muchos estudios han demostrado los efectos beneficiosos de los frutos secos en la prevención de la diabetes tipo 2 gracias a su contenido en magnesio. Un metaanálisis publicado el pasado año en el British Medical Journal, y basado en la revisión de 41 investigaciones, demostró que el consumo de magnesio está inversamente relacionado con la incidencia de la diabetes tipo 2, es decir, cuanto mayor resulta la ingesta de magnesio, menor es el riesgo de padecer esta patología.
Los frutos secos reducen la hipertensión. VERDADERO
Sustituir una dieta rica en grasas saturadas por otra en la que abunden las grasas insaturadas (procedentes de una fuente vegetal) produce cambios notables en la salud. Un trabajo evaluó la evolución de un grupo de adultos con sobrepeso que habían tomado diferentes dietas: una incluía frutos secos y otra no, pero sí alimentos con la misma cantidad de ácido a-linonéico (omega 3) y otros ácidos polisaturados. Los investigadores encontraron que todos los participantes, en general, mejoraron su salud cardíaca, pero existía una reseñable diferencia respecto a los que habían incluido frutos secos en su día a día: tenían una presión arterial más baja que los que se habían alimentado con otras dietas.
Los frutos secos tienen muchas calorías. VERDADERO
El contenido en grasa de los frutos secos es bastante elevado, ya que, como media, la mitad de su composición es grasa, esto hace que nos proporcionen muchas calorías, más de 500 kcal por 100 g. Sí, contiene muchas calorías, pero estas están llenas de nutrientes beneficiosos, por lo que con una ingesta pequeña aportarán mucha energía.

Los frutos secos son muy alergénicos. VERDADERO
La alergia a los frutos secos es una de las más frecuentes. Aunque los síntomas varían en función de la sensibilización previa, la edad, la existencia de otras alergias o la exposición previa al alérgeno, a veces se producen reacciones muy intensas y graves, que normalmente están vinculadas a pacientes con asma. Esta alergia suele tener reactividad cruzada, es decir, que se suele ser alérgico a más de uno de ellos.
Las almendras garrapiñadas tienen menos calorías que las naturales. VERDADERO
Las almendras garrapiñadas (aquellas a las que se añade un recubrimiento de caramelo) tienen alguna caloría menos (520 por 100 g) que su versión natural (589 por 100 g). Las garrapiñadas tienen menos calorías que las naturales porque durante el procesado se sustituye parte de la grasa por azúcar, y este tiene menos calorías por gramo: un gramo de grasa alberga 9 kcal y uno de azúcar, 4 kcal. Pero esto no significa que sean igual de saludables.
Todos tienen beneficios para la salud. VERDADERO
PERO... todos estos beneficios son aplicables a los frutos secos al natural o tostados, es decir, siempre que no los comamos fritos, con sal o rebozados con miel.