El litro de gasolina se acerca a los 2 euros: ¿hasta dónde pueden llegar los precios?
Las previsiones apuntan a que la subida de los carburantes se mantendrá durante los próximos meses. Las estaciones de servicio denuncian que la situación es "insostenible" por los "mínimos márgenes" de los que disponen.
La escalada frenética de los carburantes no tiene visos de un pronto final. Tanto la gasolina como el gasóleo siguen batiendo récords prácticamente a diario y, según las previsiones, seguirá la misma tendencia en el futuro más inmediato. Sin ir más lejos, este miércoles el litro de gasolina sin plomo 95 y el de gasóleo ya ha superado los 2 euros en casi una decena de gasolineras de España, según datos del Geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica.
“Que la gasolina y el gasóleo alcancen de manera generalizada los 2 euros por litro no es una cuestión de si va a pasar o no, sino de cuándo va a tener lugar”, apunta a RTVE.es el director general de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), Nacho Rabadán, quien lo da “prácticamente por hecho” en las próximas semanas.
Los combustibles están sumergidos en esta tendencia alcista desde mayo del 2021, cuando el litro de sin plomo 95 costaba 1,074 euros y el de gasóleo 0,981 euros. Hoy, en cambio, se paga a 1,608 y 1.496 euros de media, respectivamente, según los últimos datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea correspondientes al 28 de febrero. En apenas un año, los precios se han incrementado un 50 %.
“En el último mes está habiendo subidas de dos céntimos a la semana, pero no es una foto real de lo que está pasando ahora mismo porque ha llovido mucho desde el pasado 28 de febrero. Este jueves el Boletín Petrolero se actualiza y previsiblemente reflejará una realidad más ajustada a lo que a lo que de verdad está sucediendo”, subraya Rabadán, pues estos datos apenas tienen en cuenta el impacto de la invasión rusa en Ucrania.
La guerra de Ucrania ha agravado la situación
Precisamente, el aumento de la demanda por la recuperación económica tras la pandemia disparó el precio del barril de petróleo y, lejos de compensarse, el conflicto entre Rusia y Ucrania no ha hecho más que agravar la situación. La pasada semana, el barril de petróleo Brent -de referencia en Europa- llegó a dispararse hasta los 138 dólares, alcanzando máximos desde el año 2008, por el temor a una reducción en el suministro, pues Rusia es el mayor exportador de crudo y productos petrolíferos a nivel mundial.
“En este momento hay muchísima incertidumbre y muchísima volatilidad. Hacer previsiones del precio del crudo yo creo que es equivocarse siempre, pero más en este contexto, en el que hay tantos factores que influyen”, afirma a RTVE.es la portavoz de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), Inés Cardenal, quien insta en las próximas semanas a ver “cómo se desarrolla el conflicto entre Rusia y Ucrania, cómo crecen las economías y, por tanto, su demanda de energía, y cómo la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) responde a ese crecimiento”.
El sector vaticina un descenso del consumo
Desde el sector coinciden en que ven la situación “con muchísima preocupación” porque “se ha llegado a unos precios máximos históricos y además sin una perspectiva que nos permita ser optimistas por la invasión de Ucrania”. Así lo señala a RTVE.es el secretario general de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio de la Comunidad Autónoma de Madrid (AEVECAR), Víctor García Nebreda, quien cree que “mientras siga la situación de riesgo e incertidumbre creada por la guerra, los mercados no se van a estabilizar y van a seguir siendo tremendamente especulativos”.
“Rusia es uno de los mayores productores de petróleo y es muy difícil que se pueda compensar la falta de oferta, sobre todo teniendo en cuenta que ya había un desfase entre oferta y demanda debido a la recuperación económica que se estaba produciendo de forma generalizada en todo el mundo”, añade el experto.
Muchas estaciones de servicios, abocadas al cierre
Desde la CEEES comparten este diagnóstico. Según Rabadán, las estaciones de servicios han pasado a comprar el carburante más caro y los clientes están repostando menos, a pesar de que estas no trasladan toda la subida de precios al surtidor. De hecho, asegura que sus márgenes de beneficio, si los hay, se quedan en el 1 %. “Y de ahí hay que pagar la luz, que en una estación de servicio lo es todo; el personal, el transporte del carburante desde la refinería, los seguros… Con lo cual, estos precios tan altos nos destrozan”, lamenta.
Lo cierto es que la mayoría de estaciones de servicio en España pertenecen normalmente a una pyme o micropyme, en la mayoría de los casos de carácter familiar, que se mantienen trabajando en turnos rotatorios. “Si los precios siguen así, muchas estaciones de servicio no van a poder seguir comprando carburante y se van a ver abocadas a cerrar, algunas temporalmente y otras definitivamente”, advierte el director general.
Fuente: RTVE