El IVA de las bebidas azucaradas aumentará del 10% al 21% en 2021
Con la puesta en marcha de esta medida, que se presentó el pasado jueves ante la Comisión Europea, se pretende favorecer un estilo de alimentación más saludable y combatir las actuales cifras de sobrepeso y obesidad de nuestro país, donde hay más personas adultas con exceso de peso que personas con un peso normal. Cuando entre en vigor, el impuesto de los refrescos pasará del 10 % al 21 %, el mismo que se aplica ahora al tabaco o al alcohol.
Los expertos en nutrición y las instituciones de salud pública coinciden en que las bebidas azucaradas tienen escaso o nulo valor nutricional, que aportan una ingente cantidad de calorías vacías y que su consumo aumenta el riesgo de sufrir diversas enfermedades, desde la diabetes tipo 2 y la caries dental hasta la hipertensión arterial y la obesidad, según publica Consumer.
Esto afecta a toda la población, incluidos, por supuesto, los más pequeños. Como señala la Organización Mundial de la Salud, “el aumento del consumo de bebidas azucaradas está asociado con el sobrepeso y la obesidad en los niños y, por tanto, la reducción del consumo de bebidas azucaradas también puede disminuir el riesgo de sobrepeso y obesidad infantil”.
El gravamen anunciado por el Gobierno afectará también a los refrescos edulcorados, aunque no contengan calorías. ¿Por qué se incluyen si no tienen azúcar y no engordan? Porque su sabor excesivamente dulce puede modificar nuestras preferencias alimentarias, incidir en el tipo de cosas que nos gustan (las que tengan sabores más intensos o más dulces), y eso, de algún modo, también está relacionado con la obesidad.
Aumento del gravamen
Así las cosas, el Gobierno aumentará el gravamen de las bebidas azucaradas y edulcoradas para desincentivar su compra y consumo. En dinero, esto significa que una lata de tónica pasará de costar 0,65 euros a 0,71 euros; que una botella de 2 litros de bebida sabor cola dejará de valer 1,59 euros para venderse a 1,75 euros; o que un pack de seis latas sabor naranja ya no costará 2,82 euros sino 3,10 euros, por poner solo algunos ejemplos. Más allá de las marcas, las ofertas, el lugar de compra o el tipo de envase, el aumento real será de unos pocos céntimos.
El anuncio del aumento del IVA ha generado un enfático rechazo en la industria, tanto en Asociación Nacional de Fabricantes de Bebidas Refrescantes (Anfabra) como en la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), que califican la medida de injusta y discriminatoria. En opinión de la FIAB, este aumento “solo tiene un efecto recaudatorio que además va a impactar más gravemente a las rentas más desfavorecidas”. La FIAB vaticina que la subida del IVA “va a retraer de manera considerable el consumo” y sostiene que los aumentos impositivos “no cambian hábitos y además no tienen ningún efecto probado sobre la salud ya que la obesidad y el sobrepeso tienen un origen multifactorial”.