Son apenas las 9 de la mañana, un escurridizo rayo de sol me despierta. Me muero de sueño, ayer aterricé en Buenos Aires después de 13 horas de vuelo y aún siento los estragos del jetlag...
Son apenas las 9 de la mañana, un escurridizo rayo de sol me despierta. Me muero de sueño, ayer aterricé en Buenos Aires después de 13 horas de vuelo y aún siento los estragos del jetlag...