La temporada navideña nos permite redescubrir el placer de saborear los dulces tradicionales que han desempeñado un papel fundamental en nuestras celebraciones a lo largo de décadas e incluso siglos. Estas delicias no solo son un festín goloso para el gusto, sino que también albergan fascinantes historias y anécdotas. ¡Te descubrimos algunas de ellas!
1. Empiñonados
Estos pequeños bocados cilíndricos, conocidos como "panellets" en Cataluña, se consumen en toda España durante la Navidad. Su receta es tan exquisita como sencilla: su interior es una bolita de masa de mazapán tradicional(compuesta por azúcar, almendra y huevo) que se recubre con piñones y se hornea. La calidad de los ingredientes, especialmente de los piñones-preferiblemente de nuestra tierra- marca la diferencia en su intensidad aromática y su sabor.
Empiñonados de Confitería Santa Lucía
2. Coquitos
Estas pequeñas delicias de coco son la perdición de los amantes del aromático fruto exótico. Su receta es simple pero efectiva, con ingredientes básicos como el coco rallado, azúcar blanco y huevos. El resultado es un bocado de textura crujiente por fuera y cremosa por dentro, que resalta el intenso sabor del coco. Sus orígenes no están claros, algunos lo sitúan en Francia allá por el siglo XVIII, otros sin embargo atribuyen su aparición a los árabes y su influencia en la repostería de Al-Ándalus. Según la región e incluso el país donde se consumen–en Latinoamérica son habituales- se conocen también con otros nombres como cocadas o sultanas de coco.

Coquitos
3. Turrón de Almendra (Turrón Duro)
Este dulce, que tiene sus raíces en la antigua Grecia, es un manjar muy nutritivo, confeccionado a partir de almendras–u otros frutos secos-, miel y clara de huevo. Los árabes lo introdujeron en España e Italia, pero la versión del turrón que conocemos hoy en día al parecer se originó en Alicante en el siglo XV. En Salamanca, la tradición turronera de La Alberca ha perdurado durante más de un siglo, utilizando ingredientes locales como miel de la sierra y almendras de las Arribes para crear un producto natural y artesanal muy apreciado tanto por charros como por visitantes.
Turrón de Almendra
4. Polvorones y Mantecados
Ambos son una torta de harina, manteca de cerdo y azúcar, que se hornea. Los más conocidos son los de Estepa (Sevilla) pero también Tordesillas (Valladolid)aglutina bastante producción. Son dos de los dulces navideños más tradicionales en España. Aunque a menudo se confunden, tienen diferencias notables. Los polvorones tienen menos manteca que los mantecados, lo que los hace menos untuosos o mantecosos. Además, los polvorones siempre contienen almendras –los mantecados pueden o no incluirlas- y siempre están cubiertos con azúcar glas¡ de ahí su nombre!. El consumo de polvorones se concentra más durante el período navideño, mientras que los mantecados se disfrutan durante todo el año.
Polvorones
5. Roscón de Reyes
Este delicioso pastel tiene sus raíces en la época romana, época en la que en realidad el roscón era un pan con higos, miel y dátiles en el que se introducía un haba seca. El esclavo que la encontraba era nombrado, por un día, Rey de Reyes y en ocasiones, conseguía incluso su libertad. La Iglesia institucionalizó el Día de Reyes como fiesta cristiana en Occidente en el siglo IV y fue Luis XV quien popularizó este dulce el día de la Epifanía. Más tarde el roscón de reyes llegó a nuestro país de la mano de los cocineros franceses que servían a la Corte española. Hoy en día, el Roscón de Reyes se ha adaptado a los nuevos gustos y se rellena con nata, trufa, crema pastelera… Su consumo se ha extendido a toda la Navidad e incluso algunas pastelerías lo elaboran por encargo en cualquier momento del año.
Roscón de Reyes
A estos cinco dulces navideños tradicionales se suma otro que apenas lleva una década entre nosotros: el Panettone, traído del norte de Italia, en concreto de Milán. En países Latinoamericanos como Brasil o Argentina es un dulce tradicional en Navidad pues lo importaron hace más de un siglo los inmigrantes italianos que abandonaron la vieja Europa para buscar futuro en América. En nuestro país aunque su incorporación ha sido reciente ha gustado mucho, pues su masa es muy jugosa y aromática, gracias a la naranja confitada y las pasas que contiene la receta original. Para consumirlo tal cual o para una receta algo más sofisticada puede emplatarse como un postre tal cual hacen los milaneses: con almíbar -o algún licor- y crema de mascarpone.
Panettone