Este sábado toca arroz: cuatro recetas para celebrar su Día Internacional
De una paella valenciana a un sushi japonés, pasando por un risotto italiano, el arroz demuestra que un ingrediente aparentemente sencillo puede transformarse completamente dependiendo del lugar, la técnica y los productos que lo acompañan.
Blanco, caldoso, seco, meloso, al horno, en risotto o convertido en postre. Pocos ingredientes admiten tantas preparaciones como el arroz, protagonista de recetas tradicionales en prácticamente todos los rincones del planeta y alimento básico para más de la mitad de la población mundial, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Cada 31 de octubre se celebra el Día Internacional del Arroz, una jornada que recuerda la importancia gastronómica, cultural y alimentaria de este cereal. Su protagonismo internacional recibió un importante impulso en 2004, declarado por la Asamblea General de Naciones Unidas como Año Internacional del Arroz bajo el lema ‘El arroz es vida’.
Y hablar de diversidad no es ninguna exageración. Su historia se remonta varios milenios y existen miles de variedades de arroz, con características diferentes en cuanto a tamaño, textura, cantidad de almidón o capacidad para absorber sabores. En España, además, este cereal ocupa un lugar privilegiado en el recetario, desde las paellas y arroces mediterráneos hasta preparaciones caldosas, arroces al horno o uno de los postres más reconocibles de nuestra cocina: el arroz con leche.
No todos los arroces sirven para lo mismo
Elegir bien el grano puede marcar la diferencia. Los arroces redondos y variedades como bomba funcionan especialmente bien en preparaciones en las que interesa que el cereal absorba el sabor del caldo manteniendo su estructura. Para un risotto, variedades italianas como arborio o carnaroli permiten conseguir esa textura cremosa característica gracias a su contenido en almidón.
Los arroces largos, como el basmati, ofrecen en cambio un resultado más suelto y aromático y son habituales como acompañamiento o en platos de inspiración asiática. Más allá de nombres y variedades, una de las grandes ventajas del arroz es precisamente esa capacidad para adaptarse a carnes, pescados, verduras, setas, especias e incluso preparaciones dulces.
Y como este año su día internacional cae en sábado, puede ser una buena excusa para sacar la cazuela, preparar el caldo y dedicar algo más de tiempo a la cocina. Estas son cuatro ideas para celebrarlo en casa.
1. Arroz meloso de setas
Este arroz meloso con setas, es una receta especialmente apropiada para estas fechas, cuando las setas se convierten en uno de los productos estrella del otoño. Para prepararla necesitaremos arroz redondo, setas variadas, caldo de verduras o ave, cebolla, ajo, aceite de oliva virgen extra y un poco de vino blanco.
Comenzamos sofriendo lentamente la cebolla y el ajo. Incorporamos las setas troceadas y dejamos que pierdan parte de su agua antes de añadir el arroz. Tras rehogarlo brevemente, agregamos un chorrito de vino blanco y, cuando se evapore el alcohol, comenzamos a incorporar el caldo caliente.
La clave está en mantener suficiente líquido durante la cocción para conseguir una textura cremosa y melosa, pero sin llegar a ser una sopa. Una vez que el arroz esté en su punto, retiramos del fuego y dejamos reposar unos minutos antes de servir.

2. Arroz con pollo y verduras
Una de esas recetas tradicionales que permiten aprovechar los ingredientes que tenemos en la nevera. Para elaborarla necesitaremos arroz, pollo troceado, pimiento rojo y verde, judías verdes, tomate, ajo, caldo de pollo y aceite de oliva virgen extra.
Primero doramos bien el pollo y lo reservamos. En el mismo recipiente preparamos un sofrito con las verduras y el tomate, incorporamos nuevamente la carne y añadimos el arroz. Después de rehogarlo brevemente, vertemos el caldo caliente.
A partir de ahí, conviene evitar remover constantemente el arroz para conseguir que el grano quede en su punto. Una vez cocinado, lo dejamos reposar unos minutos antes de llevarlo a la mesa. Es una receta sencilla, completa y perfecta para disfrutar en familia durante el fin de semana.

3. Risotto de calabaza y parmesano
El otoño también puede entrar en el plato con esta receta de inspiración italiana. Para prepararla necesitaremos arroz arborio o carnaroli, calabaza, cebolla, caldo de verduras, mantequilla, queso parmesano y aceite de oliva virgen extra.
La preparación comienza pochando lentamente la cebolla y añadiendo después la calabaza cortada en pequeños dados. Incorporamos el arroz y comenzamos a agregar el caldo caliente poco a poco, esperando a que absorba parte del líquido antes incorporar mas caldo.
Aquí ocurre justo lo contrario que en otros arroces: remover ayuda a liberar el almidón y conseguir la cremosidad característica del risotto. Cuando el grano esté cocinado, pero conserve cierta firmeza, retiramos del fuego y añadimos mantequilla y parmesano rallado. Mezclamos hasta conseguir una textura cremosa y servimos inmediatamente.

4. Arroz con leche
Y si el arroz puede abrir una comida, también puede cerrarla. El arroz con leche continúa siendo uno de los grandes clásicos de la repostería tradicional española. Para prepararlo necesitaremos arroz redondo, leche entera, azúcar, piel de limón y canela en rama.
Calentamos la leche junto a la canela y la piel de limón y añadimos el arroz. La cocción debe hacerse lentamente, removiendo con frecuencia para evitar que se pegue y conseguir una textura cremosa. Cuando el arroz esté tierno, incorporamos el azúcar y dejamos cocinar unos minutos más.
Después solo queda repartirlo en recipientes individuales, dejarlo templar y terminarlo con canela molida. Puede disfrutarse todavía templado o completamente frío, convirtiéndose en el broche dulce perfecto para celebrar el Día Internacional del Arroz.
