El Foodparing o la ciencia de combinar informáticamente sabores
¿Qué nos diríais si una página web fuera capaz de combinar los sabores y olores? ¡Pues existe! Y lo que es más sorprendente aún: cada vez es más utilizada por grandes chefs y bartenders para sus creaciones.
© Foodparing.
Hablamos de Foodparing, una herramienta que identifica qué alimentos y bebidas van bien entre sí. Funciona a través de la base de datos con los aromas que compartes ambos ingredientes. Esta agencia combina los alimentos y la tecnología para poder aportar sugerencias especiales. A través de sus series de algoritmos únicos calculan “las mejores y más novedosas mezclas en alimentos y bebidas”.
Y, como decíamos, se trata de una web tan popular que la usan chefs, pasteleros, bartenders, gerentes… ¡y amantes de la cocina en general! Pero, ¿Cómo funciona exactamente esta web? Ellos mismos nos explican que para poder entenderlo, debemos comenzar entendiendo nuestro sentido del gusto.
El sentido del gusto
En resumidas palabras, aunque los cinco sentidos afectan a nuestra percepción, principalmente son el gusto, el tacto y el olfato los que componen la experiencia. Pero solo el veinte por ciento se debe al gusto y al tacto; es mucho más importante el sentido del olfato. Deducimos, por tanto, que los aromas son los factores clave de nuestra experiencia de sabor y, por lo tanto, para la sinergia de alimentos y bebidas. Desde Foodparing aseguran que hasta el 80 por ciento de lo que llamamos sabor es realmente aroma. Por ejemplo, en el café el aroma juega un factor fundamental.
© Foodparing.
Con eso trabaja Foodparing: determinan el perfil de aroma de un ingrediente específico a través de una cromatografía de gases acoplada espectrometría de masas (GC-MS). Y a partir de esos resultados extraen los datos de los aromas que podrían maridar. Pero para llegar a eso, un aroma tiene que llegar a cierto umbral para ser detectado por el ser humano –hay multitud de olores, pero muy pocos válidos-, por lo que finalmente, normalmente solo un par de aromas suelen destacar claramente.
A partir de ahí, los algoritmos calculan los maridajes entre alimentos y bebidas. Si los alimentos comparten entre sí ciertos aromas, tienen más posibilidades de componerse bien en una receta.
¿Os animáis a combinar digitalmente los sabores?