Y con esta entrega terminamos nuestras propuestas para abaratar el menú navideño. Hemos llegado a los postres. A continaución, comprobaréis que no hace falta mucho más que una cuidada presentación para convertir unas sencillas recetas de postres, de las que podemos hacer habitualmente en casa, en dulces perfectos con los que redondear un delicioso, casero y económico menú de Navidad.
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Para completar nuestra versión económica, pero sabrosa, de platos navideños os recomendamos servirlos en copas. Parece que no, pero cualquier postre, por sencillo que sea, si lo presentamos en forma de capas dentro de una copa de cristal parecerá digno de cualquier restaurante, a pesar de ser muy simple. Por ejemplo, podemos colocar un par de cucharaditas de mermelada de fresa en la base, sobre esto una generosa capa de yogur natural azucarado y terminarlo con unas migas de turrón blando. Otra idea es hacer una macedonia con las frutas que tengamos por casa; en este caso, colocaremos una cucharada grandota de fruta en la base, completaremos con nata montada, añadiremos más fruta y terminaremos con más nata montada.
![]() Copas de fruta y nata montada. |
Os proponemos, así mismo, hacer tartas de queso en formato individual. Con esta misma receta de tarta de queso podemos realizar las variaciones que deseemos en la capa superior. Por ejemplo, espolvorear canela molida, cacao en polvo, terminar con la clásica capa de gelatina de fresa –o del sabor que más nos guste- o bien decorar con un crumble de frutos secos, elaborado mezclando con las yemas de los dedos 90g de harina, 60g de mantequilla en cubos (fría), 60g de azúcar moreno y 150g de frutos secos variados. Después de hornearlo durante 20 minutos a 180ºC, podremos espolvorearlo sobre la tartita de queso.
![]() Tartitas de queso con distintas coberturas: cacao, mermelada de fresa y crumble. |
¿Y qué os parecen las rocas de chocolate? Son muy sencillas y harán las delicias de los niños y de los no tan niños. Para elaborarlas tan solo necesitaremos fundir, en un cazo al baño María, una tableta de chocolate negro con la mitad de su peso de mantequilla. Retiramos el bol del fuego y añadimos cuatro cucharadas de miel, galletas tipo Digestive troceadas, arroz inflado, frutos secos... ¡lo que en ese momento tengamos en la despensa! Removemos bien, formamos las rocas sobre papel vegetal y las dejamos secar hasta que el chocolate se haya endurecido. Si deseáis darles un toque especial, podéis decorarlas con unos hilos de chocolate blanco fundido.
Y nuestra última propuesta es elaborar un bizcocho. Sí, el que más nos guste, el que nos salga mejor, ese que en cuanto lo sacamos del horno desaparece en un abrir y cerrar de ojos. En definitiva, nuestro preferido. Para darle carácter festivo os aconsejamos preparar un fácil glaseado para el que sólo necesitaremos unas cuatro o cinco cucharadas de zumo de limón, de naranja o de cualquier licor (ron, coñac, Baileys... las posibilidades son infinitas) y unos 150 gramos, aproximadamente, de azúcar glas fino. Mezclamos muy bien con la ayuda de un tenedor hasta que no quede ningún grumito y lo vertemos sobre el pastel frío. Si queréis que sea aún más especial, os recomendamos decorarlo con unos frutos rojos congelados o una mezcla de frutas deshidratadas y frutos secos (en este caso, añadidlos antes de que el glaseado se haya endurecido y quedarán adheridos).
![]() Bizcocho con frambuesas y glaseado de azúcar. |



