Consejos para hacer un buen iced latte en casa
Café, leche y abundante hielo forman la base del iced latte, una bebida fresca y suave que admite numerosas combinaciones. Descubre cómo prepararlo en casa, qué ingredientes utilizar y algunos trucos para evitar que quede aguado.
Con la llegada del calor, el café también se sirve bien frío. El iced latte se ha convertido en una de las bebidas más apetecibles del verano por su sabor suave, su textura cremosa y lo fácil que resulta prepararlo en casa.
A diferencia del café con hielo tradicional, el iced latte combina café espresso, abundante hielo y una mayor cantidad de leche. Además, puede adaptarse fácilmente añadiendo vainilla, caramelo, canela...
La base de un buen iced latte
Para preparar cualquier versión solo necesitas un café corto y concentrado, entre 150 y 200 mililitros de leche fría y abundante hielo.
Puedes utilizar leche entera, semidesnatada o bebidas vegetales de avena, almendra, soja o coco. Lo importante es que tanto la leche como el vaso estén bien fríos.
Recetas sencillas de iced latte para preparar en casa
Iced latte clásico
Llena un vaso alto con hielo y añade la leche fría. Prepara un café espresso, deja que pierda un poco de temperatura y viértelo lentamente sobre la leche.
Remueve bien y añade azúcar o edulcorante al gusto. Si utilizas azúcar, conviene disolverlo previamente en el café caliente.

Iced latte de vainilla
Añade una cucharadita de sirope de vainilla en el fondo del vaso. Incorpora el hielo, la leche fría y, por último, el café.
También puedes sustituir el sirope por unas gotas de esencia de vainilla y un poco de azúcar.

Iced latte de caramelo
Vierte un poco de sirope de caramelo en las paredes del vaso. Añade hielo, leche y café espresso.
Para darle un toque más dulce, puedes terminarlo con una pequeña cantidad de caramelo por encima.

Iced mocha
Mezcla una cucharadita de cacao soluble o sirope de chocolate con el café caliente. Cuando esté bien integrado, viértelo sobre un vaso con hielo y leche fría.
El resultado es una combinación entre café, chocolate y leche perfecta para quienes prefieren sabores más dulces.

Iced latte de canela
Prepara el iced latte clásico y añade una pizca de canela molida. También puedes mezclar la canela con el café caliente antes de incorporarlo al vaso.
La bebida de avena combina especialmente bien con esta versión.

Consejos para que no quede aguado
Utiliza un café algo más fuerte de lo habitual, ya que la leche y el hielo reducirán su intensidad. Añade bastante hielo para que la bebida se enfríe rápidamente y no se derrita demasiado.
Otro truco sencillo consiste en preparar cubitos de café con antelación. Así, al derretirse, mantendrán el sabor de la bebida en lugar de diluirlo.
Con café, leche y hielo como base, preparar un iced latte en casa apenas lleva unos minutos. Solo queda elegir entre la versión clásica, vainilla, caramelo, chocolate o canela y disfrutar de una bebida fresca durante los días más calurosos.