Es conocida por su agradable y particular aroma, nunca falta en las recetas dulces más clásicas ni en las más innovadoras, e incluso hay quien la utiliza en algún que otro plato salado. Es indispensable en cualquier despensa. Pero, ¿sabíais que la canela, además de ser un perfecto condimento también nos ayuda a reducir el estrés?
Se ha comprobado que, entre otros, la canela tiene efectos relajantes sobre el organismo. Desde hace mucho tiempo ha sido considera un potente relajante natural y se ha empleado para combatir el estrés. La mejor forma de aprovechar este efecto es tomarla en infusión. Podemos añadir una ramita de canela a nuestro té favorito, vaso de leche o incluso a un chocolate caliente. ¡Y aportará un estupendo aroma! Tomada por la mañana, en el desayuno, justo antes de salir de casa, nos procurará un estado de calma con el que afrontar la jornada liberados del estrés. Una bebida de lo más reconfortante.
Pero no solo nos ayuda a vencer este mal que afecta casi a la mitad de la población en nuestro país. La canela es, además, una importante fuente de antioxidantes y minerales. Contiene hierro, calcio y manganeso. Y la literatura científica sitúa su versión en polvo en el cuarto puesto de los alimentos con mayor contenido en antioxidantes.
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No obstante, a medida que pasa el tiempo, la canela va perdiendo características y propiedades, por lo que se recomienda consumirla antes de un año. Y si la tenemos en forma de polvo, pierde con mayor rapidez sus beneficios. De este modo, para aprovechar al máximo todo su aroma y sus propiedades, lo mejor es comprarla entera, y moler en casa la cantidad justa que necesitemos. De las dos variedades de árboles –Ceilán y Casia-, la primera es la mejor para moler. La forma más sencilla y económica para convertir una rama de canela en forma de polvo es utilizar el rallador más pequeño que encontremos en el mercado, como los que se suelen emplear para rallar nuez moscada o jengibre. Sin embargo, puede que nos encontremos con palitos de canela demasiado duros. En ese caso, rompemos la rama de canela en trozos pequeños y los colocamos en un molinillo de café, y trituramos las piezas hasta lograr un polvo muy fino. Una vez que está listo, medimos la cantidad que necesitamos para cada receta.
Receta de infusión de canela
Como hemos dicho unas líneas más arriba, la mejor forma de aprovechar el efecto antiestrés de la canela es tomarla en forma de infusión. Para prepararla tan solo necesitaremos dos ramas de canela por cada taza de agua. La elaboraremos de una forma muy sencilla: ponemos a calentar en un cazo el agua. En el instante anterior a que entre en ebullición añadimos la canela y retiramos del fuego. Dejamos reposar de cinco a siete minutos, colamos y servimos.
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¿Soléis utilizar la canela en vuestros platos? ¿La habíais probado en infusión?

