Si nos preguntaran sobre los cítricos que conocemos, todos hablaríamos del limón o la naranja, sin embargo, hay otras frutas europeas que son menos conocidas, como la bergamota. Con un sabor agrio, esta fruta se usa, sobre todo, para aromatizar tés, aunque también tiene unos asombrosos efectos en nuestro sistema digestivo.

La bergamota es un cítrico fruto del árbol bergamoto que crece en regiones subtropicales, mayormente en la zona de Calabria (Italia). Es muy similar a la pera estéticamente, aunque más rugosa y con un interior dividido en gajos. Se caracteriza por un sabor ácido y amargo que hace que rara vez se consuma directamente, aunque su uso más frecuente es como aromatizador de tés. Sus mejores beneficios terapéuticos o cosméticos se obtienen a través de su aceite esencial.
Usos y propiedades de la bergamota

Té negro perfumado con esencia de bergamota.
La bergamota en los fogones
David Muñoz es uno de los chefs que usa este cítrico en su cocina. En su Menú Lujuria tiene un “Pad Thai del Mediterráneo” que incluye un huevo -escondido tras una masa frita- tallarines de salsifí (tubérculo) y un sabroso carabinero a la brasa con emulsión de mantequilla negra y bergamota (detrás del carabinero).

Desde luego, ¡es un fruto todoterreno! ¿Lo conocías?