Fresas: beneficios y claves de la fruta estrella de la primavera
Con la llegada de la primavera, las fresas se convierten en una de las frutas protagonistas en mercados y cocinas. Más allá de su sabor, destacan por sus propiedades nutricionales y su versatilidad, lo que las convierte en una opción ideal para una alimentación equilibrada en esta época del año.
Fragaria vesca, llamada comúnmente fresa salvaje o frutilla silvestre, es una planta herbácea perenne, de la familia de las rosáceas (la misma de las manzanas, las peras, los melocotones, etc.). Aunque ahora se pueden encontrar fresas y fresones en España durante todo el año, entre los meses de febrero y mayo estas frutas están en su mejor momento, en plena de temporada de recolección y consumo.
Tomar cinco raciones diarias de fruta o verdura, preferiblemente de temporada, son la base de una dieta equilibrada y saludable.
Beneficios nutricionales de las fresas
La fresa es una fruta muy poco calórica, 33 kcal por 100 gramos, aunque obviamente puede incrementarse notablemente si se añade zumo, azúcar o nata.
Las fresas son bajas en azúcares (5 gramos/ 100 gramos).
Nutricionalmente las fresas son muy interesantes por su aporte de minerales como el magnesio, el potasio, y el fósforo.
Además estas frutas presentan gran riqueza en vitaminas, sobre todo, vitamina C y antioxidantes.
Los granos de la fresa, los aquenios, estimulan suavemente el tránsito intestinal.
Consejos de compra y conservación de las fresas
Para que estén en buen estado, las fresas han de ser recogidas en el momento óptimo y conservarse después en buenas condiciones de almacenamiento y a la temperatura adecuada. Te damos algunos consejos:
Cómo escogerlas bien:
Una buena fresa debe estar entera, sana (sin podredumbre), limpia, provista de cáliz y de un corto pedúnculo, no presentar olores ni sabores extraños y por supuesto estar suficientemente desarrolladas y maduras.
- En el mercado elige las fresas de piel brillante, roja y uniforme, y que tengan un rabillo bien verde.
- Comprueba visualmente como están las fresas, sin tocarlas: evita las que presenten cáliz marchito, presenten frutos inmaduros o, al contrario, demasiado pasados, tengan magulladuras etc.
- Huye de las cajas con muchas capas de fresas, envases opacos en los que no se aprecie bien el fruto.

Conservarlas con cuidado:
Debido a su fragilidad, lo mejor es consumirlas rápidamente, pero hasta que llega ese momento, hay que conservarlas en buenas condiciones:
- Una vez en casa, debemos guardarlas en la nevera: conservar estas frutas a pocos grados es la mejor manera de retrasar su envejecimiento.
- Evita amontonarlas.
- Las fresas deben lavarse siempre antes del consumo, pero sin sumergirlas. Asegúrate de lavar solo aquellas piezas que se vayan a consumir: la presencia de humedad puede favorecer el desarrollo de mohos.
- Conviene no quitar el rabillo hasta después de lavarlas.
Valor gastronómico
Las fresas se pueden tomar naturales, pero también con azúcar y nata (con el consiguiente incremento calórico), con zumo de naranja o incluso unas gotas de vinagre para potenciar su sabor.
Si su aspecto externo se ha deteriorado, pueden aprovecharse para preparar en batido con leche o incluso helado.
Fuente: OCU