5 guarniciones para el verano: frescas, ligeras y llenas de sabor
Con la llegada del verano, también cambian las preferencias en la mesa. Las guarniciones contundentes dejan paso a propuestas más ligeras, refrescantes y coloridas, elaboradas con ingredientes de temporada que aportan sabor sin restar protagonismo al plato principal.
Durante los meses de calor apetece disfrutar de elaboraciones sencillas, frescas y fáciles de digerir. Este cambio también afecta a las guarniciones, que pueden transformar por completo una receta y convertir un plato cotidiano en una propuesta mucho más apetecible.
Aunque las patatas fritas continúan siendo uno de los acompañamientos más populares, el verano abre la puerta a muchas otras posibilidades. Verduras, hortalizas, frutas, cereales y legumbres permiten preparar guarniciones variadas que combinan especialmente bien con carnes a la brasa, pescados, hamburguesas, tortillas o platos fríos.
1. Ensalada de tomate, el clásico que nunca falla
Pocas guarniciones representan mejor el verano que una ensalada de tomate. Cuando el producto está en temporada, apenas necesita acompañamiento para convertirse en uno de los platos más sabrosos de la mesa.
Un buen tomate cortado en rodajas, aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal pueden ser suficientes. También se puede completar con cebolla, aceitunas, queso fresco, ventresca, aguacate o hierbas aromáticas.
Es una guarnición ideal para carnes a la parrilla, pescados, tortillas y platos elaborados con huevos.

2. Verduras a la parrilla
Calabacín, berenjena, pimiento, cebolla, espárragos o champiñones adquieren un sabor especial cuando se cocinan a la parrilla. Además, pueden prepararse con antelación y servirse tanto calientes como templados.
Un chorrito de aceite de oliva, unas gotas de limón y algunas hierbas aromáticas son suficientes para potenciar su sabor. También pueden acompañarse con una salsa de yogur, un pesto ligero o una vinagreta de frutos secos.
Las verduras a la parrilla combinan especialmente bien con carnes, pescados y hamburguesas.

3. Patatas aliñadas
Las patatas continúan teniendo un lugar destacado en las mesas estivales, aunque durante el verano pueden presentarse de una forma más fresca. Las patatas cocidas y aliñadas son una alternativa sencilla y muy versátil.
Se pueden preparar con cebolla, perejil, aceite, vinagre y sal, o incorporar ingredientes como huevo cocido, atún, aceitunas y pimientos. La clave está en añadir el aliño cuando las patatas todavía están templadas para que absorban mejor todos los sabores.
Esta guarnición resulta perfecta para pescados, carnes frías, conservas y platos cocinados a la brasa.

4. Ensalada de pasta
La ensalada de pasta es una opción muy práctica para reuniones familiares, comidas al aire libre y jornadas de piscina. Puede elaborarse con tomate, maíz, aceitunas, queso, atún, pollo, verduras o frutos secos.
Para conseguir un resultado más ligero, es recomendable sustituir las salsas muy densas por aliños elaborados con aceite de oliva, limón, vinagre o hierbas frescas.
Además de acompañar otros platos, una ensalada de pasta completa puede convertirse por sí sola en una comida veraniega.

5. Ensalada de legumbres
Las legumbres no tienen que desaparecer de la dieta cuando suben las temperaturas. Garbanzos, lentejas y alubias pueden utilizarse para preparar guarniciones completas, frescas y llenas de color.
Una ensalada de garbanzos con tomate, pepino, cebolla morada y queso feta es una opción sencilla y muy sabrosa. Las lentejas también combinan bien con zanahoria, pimiento, aguacate o frutas como la manzana.
Estas propuestas acompañan muy bien a carnes blancas, pescados y platos vegetarianos.

El acompañamiento también importa
Elegir bien la guarnición permite aportar frescura, color y variedad a cualquier menú de verano. La mejor opción dependerá del plato principal, pero también del momento: no es lo mismo una comida familiar que una barbacoa, una cena ligera o un pícnic.
Los ingredientes de temporada, los aliños sencillos y las preparaciones que pueden servirse frías o templadas son los grandes aliados de estos meses. Porque una buena guarnición no debe limitarse a ocupar un espacio en el plato: también puede convertirse en una de las partes más apetecibles de la comida.