Las tostitas del Patio de Monipodio
Fuente: Hosteleriasalamanca.es
Por Eva González
Me presenté en el Patio de Monipodio un miércoles a las 7 de la tarde. Abriendo el local se encontraba Alberto, el jovencísmo y recién contratado cocinero del establecimiento. Poco después llegó Ana, una de las camareras. Mientras todos se ubicaban y dejaban el lugar listo para comenzar la jornada de trabajo, me entretuve sacando unas instantáneas, mientras pensaba cómo era posible que nunca se me hubiera ocurrido tomarme algo en ese espacioso, moderno y sobre todo impecable lugar. Desde luego que daba gusto lo organizadito y limpito que tenían todo y eso es algo que la clientela valora, fíjense que a mí ya varias personas me habían hablado bastante bien del sitio en cuestión...
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Una vez a punto los preparativos, Alberto se introdujo en la cocina dispuesto a prepararme algunas de sus mejores tostas, la especialidad del Monipodio. Obsevé cómo el primer cliente de la tarde estrenaba la barra, pedía su cervecita y comenzaba a leer la prensa local.
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Mis tres tostitas llegaron, una de salmón ahumado, otra de solomillo a la reducción de Pedro Ximénez y finalmente un rusito ¡qué bella estampa!. El primer cliente de la tarde, hasta el momento inmerso en la lectura, posó su mirada en esos pedacitos de pan colmados de vistosos ingredientes, sus ojos se engrandecieron y al instante sus labios entraron en acción para articular: “¡Vamos Alberto ponme un rusito!. Para cuando su rusito llegó yo ya había empezado a catar mis tres tostitas, que por cierto me supieron a gloria. Su apariencia era simple, sin Dcha: El famoso "Rusito" |
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gran boato ni ostentación, pero sin duda triunfaba el sabor. El sabor a una hamburguesita casera, jugosa y bien aderezaba con perejil y ajo, el de un salmón ahumado fresco y aromatizado con virgen extra y pimienta negra y el de un solomillo a la plancha beneficiado de una dulzona reducción de ese vino de postre tan particular. En fin, que quedé plenamente satisfecha, prometiéndome a mí misma que volvería a ese lugar para probar todas y cada una de sus variedades: sepia, chipirones, carnes a la plancha...
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![]() Solomillo a la reducción de Pedro Ximénez y tosta de salmón ahumado |
Precios:
Vino + tosta: 2`50€
Caña + tosta: 1`70€
Botellín Grimberger + tosta: 3€
El Patio de Monipodio
Dimas Madariaga, 38 Salamanca
Tel: 923 61 15 59



