Fuente: Hosteleriasalamanca.es
Por Eva González
¡Vaya empanadillas que he descubierto! Una delicia señores, una delicia... con su masa crujiente y su relleno jugoso de atún y tomate... mmm y todo casero oiga, que se nota cuando lo que se come ha pasado por las habilidosas manos de un buen profesional de la cocina.
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Pero no nos centremos únicamente en esas exquisitas empanadillas que insisto encarecidamente en recomendarles. Es mi deber hablarles también de las patatas gratinadas rellenas de jamón y bechamel, de las ricas palomas (cuero con ensaladilla), de los pimientos del piquillo rellenos de morcilla o bacalao... El Caprizzio es uno de los lugares en los que todo lo que uno puede pedir está bueno.
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Cuando entras en el local, ya vislumbras a lo lejos mucho “bulto” y colorido sobre la barra. Tras recorrerla un par de veces uno no acaba de decidirse: “esa tortilla vegetal de ahí tiene un aspecto estupendo”.... “aquella terrina fría parece exquisita”, “la croqueta.... un momento ¿qué ven mis ojos? ¡¿caracoles?!. Sí, señores, sí, también los hay; caracoles de tierra de esos que servidora coleccionaba de pequeña en el balcón de su casa. Y aunque a algunos les puedan parecer extraños, aquéllos que los han probado dicen que son muy sabrosos. De hecho en el Caprizzio tienen muchísimo éxito y mucha gente va de propio intento al lugar para degustarlos. Y es que parece ser que éste es el único bar de la ciudad que los ofrece como pincho, aderezados con una salsa de pisto y jamón. |
Junto a la extraordinaria variedad de pinchos –más de 40 cada día- el Caprizzio destaca por su agradable decoración, el atento servicio de los camareros y lo mejor de todo: dispone de una zona para fumadores independiente, algo que los no adictos a la nicotina cada vez valoramos más.
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La tapa entra con la consumición |
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