Los cinco dulces que no pueden faltar en Cuaresma
Es tiempo de recato personal, y también en el plano gastronómico. Pero que la tradición nos obligue al ayuno y a la vigilia, no significa que no podamos preparar suculentos postres. Hemos hecho una recopilación de los de toda la vida, aquellos que tienen que estar sí o sí en la mesa. ¡Eso sí, que se abstengan los que estén a dieta!
Floretas
A pesar de la creencia popular de que es difícil hacerlas, lo cierto es que… ¡es sencillo! El único instrumento especial que necesitamos es el molde. Comenzamos batiendo huevos, leche, anís y ralladura de naranja. Añadimos harina, mezclamos y dejamos reposar la masa 20 minutos. Mientras, calentamos el aceite en una sartén honda y metemos dentro el molde para que se caliente también. Metemos la mitad del molde en la masa y lo llevamos inmediatamente en la sartén. Agitamos con cuidado hasta que la floreta se desprenda y la doramos por ambos lados. La pasamos por papel absorbente y la rebozamos en azúcar y canela o en miel, como prefiramos. Ver receta completa de Floretas.

Leche frita
Mezclamos leche y azúcar por una parte y lo ponemos al fuego. Por otra, mezclamos otra parte de leche con maicena y yemas de huevo. Lo juntamos todo y removemos hasta que se espese. Mojamos una bandeja con agua y vertimos ahí la masa para que se enfríe. Una vez fría, la cortamos en cuadraditos, la rebozamos en harina y huevo, y lo freímos. Escurrimos y espolvoreamos por encima azúcar y canela. Ver receta completa de leche frita.
Rosquillas fritas
Un postre típico, típico. Están las rosquillas fritas tradicionales, pero también las podemos encontrar de muchas variedades diferentes: rosquillas con nuez moscada, rosquillas con nata, con anís, de chocolate… El caso es que, por muchas versiones que haya, para las básicas se ha de mezclar mantequilla con azúcar, huevo, leche, sal, harina y levadura. Batimos, y después amasamos con las manos. En una superficie enharinada hacemos la forma de la rosquilla (con molde o manualmente, como prefiramos), freímos, escurrimos y glaseamos con azúcar.

Sacatrapos
Mezclamos aceite de oliva, agua, anís, huevo, zumo de limón, aguardiente y azúcar. Cuando esté todo bien mezclado, añadimos poco a poco harina con levadura y amasamos hasta que no se nos quede pegado a los dedos. Dejamos reposar una hora y extendemos la masa con un rodillo en una superficie enharinada hasta que quede un grosor de medio centímetro. Cortamos tiras y las enrollamos en un cilindro metálico. Freímos hasta que se desprendan solos y escurrimos el aceite sobrante. Espolvoreamos azúcar y canela ¡Y listo! Ver receta completa de Sacatrapos.
Torrijas
Uno de los dulces más fáciles y tradicionales de esta época. Para elaborarlas solo necesitamos cortar pan duro en rebanadas y reservamos. Por otra parte, disolvemos azúcar en vino caliente, lo dejamos enfriar y mezclamos con leche en una fuente. Bañamos las rebanadas de pan en esa mezcla y las pasamos a otra fuente para que suelten el líquido sobrante, las pasamos por huevo batido y las freímos. Dejamos escurrir y espolvoreamos azúcar y canela o miel. Ver receta de torrijas en pan brioche.
