Cerezas y picotas: diferencias, propiedades y beneficios
Las cerezas son de las frutas de verano más conocidas y apreciadas. Ahora estamos en plena temporada, por lo que es el mejor momento para disfrutarlas. En la frutería encontramos cerezas y picotas, pero ¿qué diferencias hay entre ellas?
La cereza es una fruta originaria del medio oriente, que se produce muy bien en distintas zonas de España. Destaca por su exquisito sabor y por sus indudables beneficios nutricionales:
- la cereza es una fruta muy rica en antioxidantes, flavonoides y polifenoles
- tiene además un importante contenido en fibra
- aporta vitamina C y potasio,
- como es habitual en las frutas, contienen agua
- tienen un valor calórico relativamente bajo
Si a eso sumamos que son fáciles de comer en cualquier parte, pues solo necesitan lavarse, es fácil entender que estamos ante una de las reinas de la temporada y una buena aliada para tu dieta estos días de calor.
Cerezas o picotas, las diferencias clave
Todas las picotas son cerezas... pero no todas las cerezas son picotas. Las principales diferencias entre unas y otras son:
1. Aspecto
La diferencia más aparente entre cereza y picota está en el rabito: las picotas son un tipo de cerezas que suele presentarse sin rabito o pedúnculo, ya que durante la recolección, éste queda unido al árbol. En las demás cerezas sucede al revés.
No obstante, no toda cereza sin rabito es una picota: en algunas ocasiones el pedúnculo se retira después de la recolección. Las auténticas picotas se caracterizan porque el fruto se desprende de forma natural del pedúnculo durante la recogida, pues su unión con el fruto es bastante más endeble, y deja una cicatriz sellada de manera natural
También son diferentes por el color: las picotas suelen tener un color rojo más intenso y oscuro que las cerezas.
En cuanto al tamaño, éste puede variar según la variedad, por lo que no es un criterio infalible para distinguir una picota de otras cerezas.
2. Sabor y textura
Aunque sea lo más aparente, la diferencia entre cerezas y picotas no es solo exterior, sino que también difieren en sus propiedades: en general, las picotas suelen ser más crujientes, dulces y sabrosas que otras cerezas.
3. Producción
La temporada de las cerezas es más temprana, empieza en abril, mientras que la temporada de la cereza picota no empieza hasta junio.
Las zonas de mayor producción de picotas son Extremadura y Aragón, seguidas de Andalucía y Cataluña.
Hay una D.O.P. (Denominación de Origen Protegida) en el Valle del Jerte y una I.G.P. (Indicación Geográfica Protegida) Cerezas de la Montaña de Alicante, aunque no todas las picotas proceden de allí.
Cómo disfrutar y conservar las cerezas
Ahora se pueden encontrar prácticamente todo el año, pero a precios desorbitados y con un sabor que no es el esperado. Sin embargo, como refleja el calendario de OCU, ahora, en las puertas del verano estamos en plena temporada de cerezas y picotas: entre mayo y julio es cuando las puedes encontrar al mejor precio y en su mejor momento.
- En la tienda, escoge las cerezas que presentan un aspecto brillante con un color rojo intenso.
- Guárdalas en la nevera (en la zona menos fría), siempre sin lavar, y procurando no amontonarlas en exceso.
- Antes de consumirlas, hay que lavarlas para eliminar posibles restos.
- Dulces y jugosas, se consumen directamente en fresco, pero también pueden usarse en cocina. Es habitual recurrir a ellas para elaborar licores, confituras y dulces, pero también para dar un toque diferente a algunas ensaladas o una refrescante sopa de verano, como un gazpacho de cerezas.
Fuente: OCU