Qué frutas están de temporada en septiembre y cómo aprovecharlas mejor
Septiembre es un mes de transición también para la fruta. La oferta reúne productos que todavía recuerdan al verano con otros que anticipan claramente el otoño, creando una temporada especialmente variada y con muchas posibilidades tanto para comer al natural como para cocinar.
Septiembre es uno de esos meses en los que la frutería cambia casi sin que nos demos cuenta. Todavía quedan sabores muy ligados al verano, como el melón, la sandía, el melocotón o la ciruela, mientras empiezan a aparecer otros que anuncian claramente la llegada del otoño, como la granada, el caqui, la chirimoya o el membrillo.
Es también tiempo de uvas, manzanas y peras, frutas que alcanzan ahora uno de sus mejores momentos y que encajan perfectamente en esa transición entre dos estaciones. Apostar por producto de temporada permite disfrutar de frutas recogidas en un momento más próximo a su maduración natural y aprovechar una oferta especialmente variada.
Uva
Septiembre es sinónimo de vendimia y la uva se convierte en una de las frutas más representativas del mes. Dulce, jugosa y fácil de incorporar tanto a desayunos como a ensaladas, tablas de quesos o postres, es uno de los productos que marcan claramente el final del verano.

Granada
Las primeras granadas empiezan a aparecer con la llegada de septiembre. Sus granos aportan color y un contraste dulce y ácido que funciona muy bien tanto al natural como en ensaladas, yogures o platos salados.
Es una de esas frutas que anuncian que el calendario empieza a cambiar y que poco a poco dejamos atrás los sabores más estivales.

Manzana
El final del verano coincide con el inicio de la temporada de numerosas variedades de manzana. Su versatilidad permite comerla directamente, utilizarla en repostería, preparar compotas o incorporarla a ensaladas y platos salados.

Pera
La pera continúa teniendo una presencia destacada durante septiembre. Dependiendo de la variedad puede presentar texturas y niveles de dulzor muy diferentes, lo que la convierte en una fruta especialmente versátil tanto para consumir sola como para cocinar.

Melocotón
Septiembre todavía permite aprovechar los últimos melocotones de la temporada. Además, a mediados de mes comienza uno de los momentos más esperados para variedades como el melocotón de Calanda, caracterizado por su gran tamaño, carne firme y sabor dulce.

Ciruelas
Las ciruelas afrontan también la recta final de su temporada. Su variedad de colores, desde amarillas hasta rojizas o moradas, viene acompañada de sabores que pueden ir desde lo muy dulce hasta un punto más ácido.

Mango
A finales de agosto y durante septiembre comienzan a ganar presencia los mangos cultivados en España, especialmente los procedentes de zonas de Granada y Málaga. Su pulpa dulce y aromática permite utilizarlos tanto al natural como en ensaladas, salsas o postres.

Caqui
El caqui empieza a asomarse al mercado durante septiembre y se convierte en una de las frutas que acompañarán los meses de otoño. Su sabor dulce y su textura cambian bastante dependiendo de la variedad y del grado de maduración.

Chirimoya
Otra de las frutas que comienza su temporada es la chirimoya, especialmente asociada a los meses de otoño. Su interior blanco y cremoso y su sabor intensamente dulce hacen que sea una de las incorporaciones más reconocibles del cambio de estación.

Membrillo
Septiembre marca también la llegada del membrillo. A diferencia de otras frutas de esta lista, no suele consumirse crudo debido a su dureza y acidez, pero es uno de los grandes protagonistas de compotas, dulces y elaboraciones tradicionales durante el otoño.

Melón y sandía, los últimos sabores del verano
Aunque asociamos melón y sandía a julio y agosto, todavía pueden encontrarse durante septiembre. Es, eso sí, su recta final antes de dejar paso definitivamente a las frutas otoñales.

Cómo aprovechar mejor la fruta de temporada
Comprar fruta de temporada no solo permite disfrutar de productos en un momento especialmente bueno, también ayuda a organizar mejor el consumo en casa. Para sacarles más partido, conviene tener en cuenta algunos trucos sencillos:
- Compra cantidades ajustadas. Si vas a tardar varios días en consumirla, mejor no llenar demasiado la cesta para evitar que madure toda a la vez.
- Combina distintos grados de maduración. Puedes elegir algunas piezas listas para comer y otras algo más firmes para los días siguientes.
- Guarda cada fruta donde mejor se conserve. Algunas aguantan mejor a temperatura ambiente mientras terminan de madurar y otras, una vez maduras, se benefician del frío.
- Aprovecha las piezas más maduras. Antes de que se estropeen pueden convertirse en batidos, compotas, macedonias, salsas, postres o incluso recetas saladas.
- Congela cuando sea posible. Uvas, mango, melocotón o frutos troceados pueden congelarse para utilizarlos después en batidos o elaboraciones frías.
- Sácales partido también en cocina. Septiembre da mucho juego para combinar fruta con yogures, quesos, ensaladas, carnes o repostería casera.
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